<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388</id><updated>2011-11-15T14:00:57.745-08:00</updated><category term='Reseña'/><category term='Entrevista'/><title type='text'>Muerte artificial</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-1979738241222715048</id><published>2010-11-18T10:19:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T10:24:33.546-08:00</updated><title type='text'>Negras intenciones o ¿de qué sirve la literatura policiaca?</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/TOVvU1Uv_kI/AAAAAAAAALU/Vq-K2wO7LUA/s1600/negrasint3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540957320251440706" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 188px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/TOVvU1Uv_kI/AAAAAAAAALU/Vq-K2wO7LUA/s320/negrasint3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El día que me entregaron el ejemplar de Negras intenciones. Antología del género negro, publicado por editorial Jus, leí un tuit que preguntaba: ¿a quién le sirve otra novela sobre el narco?&lt;br /&gt;Vi junto a la computadora el volumen de pastas negras, con una pistola con punta de estilográfica en la portada, y no pude evitar parafrasear la pregunta: ¿a quién le sirve otro cuento, otros quince cuentos sobre la violencia en México?&lt;br /&gt;Es común que en las presentaciones de libros de este tipo la gente cuestione: ¿por qué hablar de la violencia si ya la vemos todos los días en la vida real, si de ella están llenos los periódicos y los noticiarios? ¿Por qué leerla?&lt;br /&gt;Leo literatura negra porque me gusta, por eso me entusiasmó la invitación a presentar esta antología dentro del Tercer Encuentro de Escritores del Pacífico, pero quizá, y digo quizá, el gusto no es razón suficiente, sobre todo si tengo que convencer a los demás de leer estas historias, y digo convencer, porque de verdad vale la pena leerlas.&lt;br /&gt;Aseguran los que saben, y me refiero a investigadores que han hecho estudios sobre consumo cultural, que la gente lee historias policiacas, negras, de detectives o como quieran llamarlas, por dos razones: una, para evadirse de una vida monótona; y dos, para descifrar su realidad. Negras intenciones puede ser útil para ambos propósitos.&lt;br /&gt;Por ejemplo, el cuento con el que inicia la antología, titulado “Detrás del negro”, nos atrapa con su aparente recuperación de la estructura del relato clásico de detectives: El investigador privado, Sunny Pascual, es contratado, no para resolver, sino para impedir un asesinato.&lt;br /&gt;No falta el tiroteo entre el sabueso mercenario que protege a un cantante y los guaruras de un narco, sólo para descubrir que todos los que tienen el dinero para contratar seguridad privada están del mismo bando. El cuento nos sirve, y digo nos sirve contestando a la pregunta del principio, para darnos cuenta de que en este país hay crímenes peores que los que se cometen con un arma en la mano.&lt;br /&gt;En este libro hay de todo como en botica, están presentes todas las recetas estructurales que desde Allan Poe hasta Paul Auster y James Ellroy han construido el género (o subgénero para no ofender a los puristas). Hay historias lineales y juegos temporales; hay cadáveres y balazos; y a veces hasta ganas de descubrir a la asesino; y digo a veces porque en estos relatos sucede lo que con la justicia mexicana: también hay quien prefiere hacerse de la vista gorda.&lt;br /&gt;Hay principios que pueden servir en los talleres literarios como ejemplo de cómo comenzar una historia: “Quince minutos antes de que su cabeza volara en pedazos por un escopetazo, el policía auxiliar Ceferino Martínez, El Oaxaca, terminó el último rondín de la noche”, dice BEF en su cuento Gorilas, como una muestra de la pericia narrativa que lo llevo a obtener el premio Otra vuelta de tuerca con su novela Tiempo de Alacranes.&lt;br /&gt;Hay personajes complejos como la anciana invalida -en Al fondo del baúl, escrito por Edgar Omar Avilés-, que cita en su casa a un reportero para contarle que “Sí […]: estuve muy cerca de un crimen monstruoso”, y a partir de esa frase, como una nueva Sherezada, va hilando historias que nunca queda claro si son producto de su imaginación o pasaron en realidad, pero encantan con la dosis de morbo necesaria.&lt;br /&gt;Personajes entrañables como el albañil -en El disparate de Orlando Ortiz- que asalta un banco para darle gustos caros a la jovencita con la que anda; y personajes perversos como el policía -en El antojo de J.M. Servín- que decide dejarse llevar por el impulso de acariciarle las piernas a un cadáver.&lt;br /&gt;Hay cuentos que se parecen mucho a un reportaje, como Amores azucarados de Yolanda de la Torre -única mujer antologada-, basado en un el caso del Caníbal de la Guerrero, pero contado desde la perspectiva de la víctima. Hay cuentos que se parecen a una película que ya vimos, como Pistoleros famosos de Paul Medrano -único guerrerense de la antología-, pero que resulta distinta porque la víctima del principio resultó que no era buena gente.&lt;br /&gt;Hay cuentos que más allá de las rubias platinadas en peligro, los cadáveres flotando en la alberca, los policías corruptos, los bármanes metidos a detectives, pertenecen no sólo al género negro, sino a la literatura sin adjetivos, porque construyen un universo entre sus páginas, como El último grito de Tarzán, de Benito Taibo, con el que se cierra esta antología.&lt;br /&gt;En este libro conviven todos los elementos que conforman la literatura policiaca, el género negro, hay acción y suspenso, pero sobre todo, hay un universo que se construye a través de quince miradas, quince historias que nos sirven para repensar el mundo en que vivimos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-1979738241222715048?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/1979738241222715048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=1979738241222715048' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1979738241222715048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1979738241222715048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2010/11/negras-intenciones-o-de-que-sirve-la.html' title='Negras intenciones o ¿de qué sirve la literatura policiaca?'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/TOVvU1Uv_kI/AAAAAAAAALU/Vq-K2wO7LUA/s72-c/negrasint3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-3232614307355817707</id><published>2010-09-17T22:30:00.000-07:00</published><updated>2010-09-17T23:51:23.417-07:00</updated><title type='text'>La huella persistente de Helen Escobedo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/TJRg9DDz3YI/AAAAAAAAALM/kjRxdLhSee4/s1600/helenescobedo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518142045345275266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 213px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/TJRg9DDz3YI/AAAAAAAAALM/kjRxdLhSee4/s320/helenescobedo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me entero, dos días después, de la muerte de Helen Escobedo. Pienso en un hombre de paja en un parque público, en una procesión de hombres de paja. &lt;em&gt;Los refugiados&lt;/em&gt;, se llamó esa instalación que la artista realizó en el parque Moorweide, en Hamburgo, Alemania, en 1997. La recuerdo porque, en noviembre de 2006, la propia artista nos habló de ella. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Helen nos contó que un día, algunas de las figuras amanecieron en el piso, que entonces la gente que visitaba el parque comezó a levantarlas, que a las que no conseguían mantenerse en pie las apoyaban en las figuras que no habían sido derribadas; la procesión de &lt;em&gt;Los refugiados&lt;/em&gt; cobró vida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Helen escobedo estuvo en Puebla en noviembre 2006 para participar en el programa de arte contemporáneo &lt;em&gt;Cambio de Vía&lt;/em&gt;, organizado por el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Ferrocarrilero, en el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La exposición se llamó “El hoy del ayer” y consistió en doce instalaciones elaboradas a partir de objetos relacionados con la cultura ferroviaria, elementos que el museo tenía en las bodegas y que de alguna manera reflejaban “su pasado y su presente” lo que dió título a la exposición.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Les comparto la nota publicada el 10 de noviembre de 2006 en el periódico intolerancia:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Reinterpreta Helen Escobedo el patrimonio ferroviario&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;La artista pretende “dejar huellas persistentes en la memoria de la gente, no en la materia”&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Iris García Cuevas/ Doce instalaciones elaboradas a partir de objetos relacionados con la cultura ferroviaria, conforman la exposición “El hoy del ayer”, con la que la artista Helen Escobedo participa en el programa de arte contemporáneo Cambio de Vía, organizado por el Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Ferrocarrilero, y que se inaugura mañana a las 13:00 horas en el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Pasado y presente del tren&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Escobedo, quien recientemente recibió un homenaje por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México por los 50 años de su trayectoria artística, explicó que las instalaciones, que se ubicarán tanto en las salas de exposición como en los jardines del recinto, parten de elementos que el museo tenía en las bodegas y que de alguna manera reflejan “su pasado y su presente” lo que da el título a la exposición.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dijo que “es un poco tomar la parte nostálgica” comenzando por los recuerdos de sus propios viajes por tren cuando era niña a las ciudades de Aguascalientes, Veracruz, Oaxaca y Puebla, para tratar de compartir “el sentimiento tan lindo que los jóvenes de hoy no conocen, porque nunca se han subido en un tren, no saben cómo se siente, cómo vibra de noche”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Las instalaciones&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para esta exposición se abrió la puerta original de la estación, que se encontraba convertida en una ventana, para que la gente “entre por la calle como se usaba antes”, dentro de la estación se encontrará con un rompecabezas gigante de una locomotora que será armado por el público; también con un “cinito”, donde se exhibirán películas relacionadas con el tren y la gente se sentará en las bancas originales de la estación. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las siguientes salas utilizan juegos de luz y sombras, una de las constantes de Helen Escobedo, en una de ellas los clavos de riel colgados de un panel puntean en el piso, gracias a la luz, la figura de una locomotora; también se presentarán objetos ferroviarios a contraluz que aunque pueden resultar desconocidos “son maravillosos visualmente”. También habrá juegos de espejos para provocar efectos visuales con los rieles entre otras propuestas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Arte como retroalimentación&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Helen Escobedo comentó que en sus propuestas artísticas siempre trabaja con “lo que ahí está”, porque sus instalaciones son para un público específico en un periodo de tiempo determinado, y de esta manera, una vez que este tiempo, corto o largo, termina, los materiales vuelven a su lugar de origen. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El trabajar con los materiales existentes en el lugar de trabajo implica un reconocimiento del espacio y sus posibilidades, lo que le permite también conocer “los problemas del sitio, los ecos del mismo lugar; lo que busco es ese color, sabores, ruidos, vibraciones que ya ese sitio tiene y que me va a retroalimentar”; para ello, procura no llegar con ideas preestablecidas de lo que será la instalación, sino crearla a partir de las necesidades que encuentra. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Lo importante es la idea&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este sentido la curadora de la muestra, Graciela Schmilchuk —quien recientemente publicó un libro sobre el arte efímero de Helen Escobedo—, comentó que en la obra de esta artista hay “un desplazamiento del proceso creativo a nivel conceptual y de ideas, el desafío es como pensar rápido, imaginar o inventar a partir de materiales dados o posibles” por lo que en ella “el proceso mental es muy importante”. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Explicó también que a diferencia de otros artistas, a Helen Escobedo “no le interesa el aspecto artesanal, trabajar cada cosa con sus manos, sino que lo puede hacer otra persona pero el acabado final tiene un control de calidad absoluto, de manera que la noción de autoría se diluye y se comparte; son ideas que ella expresa y puede delegar su realización”; lo que la artista busca, dijo, “es dejar huellas persistentes en la memoria de la gente, pero no en la materia, no en los objetos sino en los espacios”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-3232614307355817707?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/3232614307355817707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=3232614307355817707' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/3232614307355817707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/3232614307355817707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2010/09/la-huella-persistente-de-helen-escobedo.html' title='La huella persistente de Helen Escobedo'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/TJRg9DDz3YI/AAAAAAAAALM/kjRxdLhSee4/s72-c/helenescobedo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-1864249893769455007</id><published>2010-05-20T01:22:00.000-07:00</published><updated>2010-05-20T01:29:01.481-07:00</updated><title type='text'>Letras Revueltas</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S_Tyt2bDtLI/AAAAAAAAAK8/Ik_0E55ZfjA/s1600/Revueltas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473266316679034034" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 202px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S_Tyt2bDtLI/AAAAAAAAAK8/Ik_0E55ZfjA/s320/Revueltas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Debo confesar que antes de la invitación a participar en la mesa Letras Revueltas [dentro del ciclo de/s/generados en la Feria Nacional del Libro de León, Gto.], no se me había ocurrido que mis cuentos tuvieran algo que ver con la obra de José Revueltas. Pero lo cierto es que muchas veces las influencias existen aunque no nos demos cuenta. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Revueltas, dicen los que saben, sigue la línea del realismo ruso, de Dostoievski; también está emparentado con el existencialismo francés, con Sartre. Revueltas, como ellos, leí en algún lado, hace mucho tiempo, aunque en un ensayo sobre otro escritor, se encarga de dibujar “la maldad nuestra de cada día”. Pensando en eso, sí, definitivamente, soy una heredera de Revueltas.&lt;br /&gt;Podemos decir que el desencanto es uno de los rasgos característicos en la obra de José Revueltas. Él habla de lo que ve, sin maquillarlo, sin embellecerlo. Es lo que Evodio Escalante llamó “el lado moridor”, esa tendencia a mostrar los aspectos negativos de la realidad. Es por los temas, más que por las cuestiones formales, supongo, por lo que puedo asociar mi trabajo al del autor de El Apando. Esta tendencia a mostrar “lo malo” es para mí, más que una elección, una necesidad. A todos, creo, nos intriga que el mal, en sus múltiples versiones, entre ellas el crimen, la violencia; exista, leemos al respecto para ver si encontramos un porqué.&lt;br /&gt;En un entrevista sobre su obra, al hablar de Los días terrenales, donde critica a la izquierda mexicana y particularmente al PCM, del cual fue militante, Revueltas dijo que el enojo de sus compañeros se debió a que ellos “querían bellos y perfectos revolucionarios”, como no halló a ninguno, habló de los que había. A veces eso pasa, quisiéramos hablar de lo bello, de lo bueno, pero no nos queda más que hablar de lo que hay, y a veces, lo que hay, son muchas cosas malas.&lt;br /&gt;Pero no se trata de decir que es esta sociedad en particular, este tiempo y este espacio concretos o los errores de un sistema político, los que generan el mal, porque al final de cuentas, desde el génesis bíblico encontramos en la literatura la presencia del crimen, de la violencia, eso quiere decir que la maldad no es un atributo de una sociedad o un grupo, sino parte de la condición humana, de nuestro ser individual.&lt;br /&gt;Dicen los estudiosos, que los de Revueltas son personajes “lumpenproletarizados”. Se trata de prostitutas, delincuentes, “acumuladores de lo negativo”. En eso también coincido. Son estos seres los que llaman mi atención, pero no como depositarios absolutos de la maldad social, porque sabemos, al menos desde principios del siglo XX, con las posturas filosóficas preexistencialistas, con Soren Kierkegaard, por ejemplo, que no es la sociedad la que está dividida en buenos y malos, sino que es el hombre mismo, el individuo, el que enfrenta en su interior esta dicotomía. La pregunta que se plantea, que me hago cada vez que escribo, y también cuando leo algunas obras, es porque, en ciertas circunstancias, optamos por el lado negativo y si realmente se trata de una opción o del único camino disponible para algunos, quizá, porque es el único camino conocido.&lt;br /&gt;A quienes estamos en esta mesa se nos preguntó a cuales de los escritores contemporáneos colocaríamos dentro de la tradición de José Revueltas. Creo, ahora que lo pienso, que el llamado neopolicial mexicano con sus múltiples exponentes, es deudor de su obra. La herencia de Revueltas está en el compromiso asumido por algunos autores de develar la realidad social en su obra literaria, de hablar de lo malo con un afán de denuncia, de mostrar el cinismo o la negación ante la realidad social en algunos personajes, para evitar caer en el cinismo o en la negación en nuestra vida cotidiana, se trata pues, de seguir mostrando a través de la literatura, “la maldad nuestra de cada día”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-1864249893769455007?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/1864249893769455007/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=1864249893769455007' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1864249893769455007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1864249893769455007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2010/05/letras-revueltas.html' title='Letras Revueltas'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S_Tyt2bDtLI/AAAAAAAAAK8/Ik_0E55ZfjA/s72-c/Revueltas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-4819555929190832705</id><published>2010-05-08T10:49:00.000-07:00</published><updated>2010-05-08T11:42:40.128-07:00</updated><title type='text'>Ojos que no ven, corazón desierto</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Les comparto este texto de Jaime Ignacio López, leído el viernes 7 de mayo 2010, en Cuajinicuilapa, Gro., durante la presentación del libro "Ojos que no ven, corazón desierto".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ojos que no ven, corazón desierto: homo culerus&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras leía "Ojos que no ven, corazón desierto", fui un pajarillo hechizado por una serpiente de diez cabezas. Sin duda alguna, afirmo, es un libro fascinante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es un volumen en cuyas vísceras palpitan una decena de relatos escritos sin concesiones, con una prosa casi minimalista, hecha de frases cortas y lacónicas. Son evidentes, el poco uso de las conjunciones copulativas, el vocabulario austero, coloquial y, la agradecible omisión de inutilidades retóricas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los textos son breves, a horcajadas del cuento y el relato decimonónicos, se puede decir que, transita sin preocupación alguna ente ambos géneros y por supuesto, si fuera bibliotecario municipal, me vería obligado a colocar "Ojos que no ven, corazón desierto" en el casillero de "novelas policíacas" muy cerca de Paco Ignacio Taibo Segundo y a buena distancia de doña Elvira Bermúdez.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Poco importa la tridimencionalidad de los personajes, a menudo solo un nombre, la autora los mueve a placer según las necesidades de la anécdota, y a mi como lector poco me importan como seres de carne y hueso, cuando las historias narradas desafían mi capacidad de asombro y no sólo me conmueven, sino me estremecen, me encabronan, me avergüenzan como varón y ser humano.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Salvo un par de excepciones, los protagonistas son despreciables. Son verdugos o víctimas y no pocas veces sufren ambas condiciones al horrísono. Los peores son inmorales y amorales el resto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los hombres son una basura ejerciendo una escatológica violencia. Desde el poder, sea institucional o fáctica, del crimen. Ni que decir de la violencia de género, la más cruel y despiadada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pese a la condición femenina de la autora -me parece-, escribió sus textos a navajazos, con una tinta hecha de sangre y testosterona. No denuncia, sino arroja al criminal y las evidencias de sus crímenes a la cara de un país enfermo y a nosotros mismos, quizás insensibles al espanto social que nos envuelve. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Iris García Cuevas, nos entrega un libro extraordinario. Si bien denso y oscuro en su fondo, es luminoso y gozoso por su calidad literaria y por añadidura, no tengo duda que logra su objetivo... "definir como es de culero el ser humano".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-4819555929190832705?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/4819555929190832705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=4819555929190832705' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/4819555929190832705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/4819555929190832705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2010/05/ojos-que-no-ven-corazon-desierto.html' title='Ojos que no ven, corazón desierto'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-2874633643488465966</id><published>2010-04-26T23:16:00.000-07:00</published><updated>2010-05-20T01:21:52.388-07:00</updated><title type='text'>No me preguntes como pasa el tiempo: Entrevista a José Emilio Pacheco*</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S9aD8IlLDjI/AAAAAAAAAK0/8w8hXkEQ97g/s1600/MEXICO-JoseEmilioPacheco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5464700266979462706" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 212px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S9aD8IlLDjI/AAAAAAAAAK0/8w8hXkEQ97g/s320/MEXICO-JoseEmilioPacheco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A principios de los años ochenta, en la contraportada de la revista Sábado, apareció un poema de José Emilio Pacheco titulado “Por qué no doy entrevistas”, a más de dos décadas, dice el autor de Las batallas en el desierto, “la vida me refuta”, y accede a hablar sobre su poesía, a la que sigue considerando como lanzar una botella al mar, “no sabes si se va a perder o la va a recoger alguien”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cuanto a las entrevistas, insiste: “en mis tiempos ser escritor consistía en escribir, no era dar conferencias; no sé dar entrevistas ni tampoco sé leer en voz alta; no es que me esté haciendo o que quiera quedar bien; es una cosa totalmente nueva para mí y que nunca voy a aprender. Es como hablar un idioma”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Vocación del poeta&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando se le pregunta “¿por qué escribir poesía?”, el también narrador no vacila la respuesta: “porque tienes una vocación ―afirma―, no puedes tener un plan concreto; yo no pienso en escribir poesía para generar premios o para que me estén entrevistando, eso es imposible, y si lo haces no te sale, no te sale”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Señala que aunque la literatura de alguna manera registra los cambios que ocurren en el mundo, “no es una cosa tan deliberada. Yo no me puedo levantar ahora y decir: ‘Voy a escribir esta tarde un poema sobre la situación de México en julio de 2006’. Tiene que ser mucho más espontáneo”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La política y el amor&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“La poesía puede ser lo que tú quieras ―indica―, lo que te salga. Lo que yo no te puedo imponer es que escribas un poema político o que no escribas poemas políticos. La mayoría de los poemas políticos son muy malos, de acuerdo, pero también son muy malos la mayoría de los poemas de amor ―ríe―; entonces, a nadie le puedes prohibir que escriba poemas de amor.” &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se trata, dice “de instantes diferentes y, además, dependen del talento del autor, pero también dependen de la suerte. Es como lo de la inspiración. Es evidente que no existe la inspiración, pero es evidente también que, a veces, salen bien unas cosas y otras no”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Premios por añadidura&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de que José Emilio Pacheco no se haya propuesto deliberadamente obtener el reconocimiento por su trabajo literario, este ha llegado por añadidura; y su nombre puede leerse entre quienes han obtenido premios tales como el Xavier Villaurrutia por libro publicado, el Malcolm Lowry para trayectoria en el campo del ensayo y el premio José Asunción Silva al mejor libro de poemas en español publicado, por mencionar algunos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Apenas el año pasado recibió en España el Federico García Lorca; “lo agradable del premio ―comenta―, en un momento de desconfianza universal sobre los premios, es decir: el premio me lo da un jurado y el año próximo yo soy jurado y se lo doy al que me premió; la maravilla del premio Lorca es que me propuso una sociedad de jóvenes poetas de la Universidad de Granada que yo no conocía, y me lo dieron gente que no conozco, así que no hubo ninguna posibilidad de corrupción”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Explosión literaria&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El autor de "No me preguntes cómo pasa el tiempo", llegó a Puebla el pasado martes, y una de sus primeras actividades en esta ciudad fue adquirir libros de las editoriales locales para darse una idea de lo que se está escribiendo en la entidad, lo que muestra su interés por lo que pasa en la literatura nacional más allá del centralismo impuesto por el Distrito Federal. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este sentido, el autor de Los elementos de la noche, dice sobre la literatura mexicana contemporánea: “Yo lo que veo es una explosión de actividad literaria en todas partes” algo que “contrasta mucho con la situación económica y social del país”; se trata además de una actividad literaria de “gran calidad”, asevera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Falta de comunicación&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“El problema”, señala “no es tanto de apoyo como de distribución, que lleguen las cosas al público”, es por ello que en México “es difícil” darse cuenta de lo que está pasando en la literatura en todo el país “porque no hay comunicación; y eso en ciudades importantes: Puebla, Guadalajara, Monterrey; un libro de Guadalajara no llega a Monterrey”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Señaló que “dentro del país ocurre lo que entre todos los países hispanoamericanos, no hay circulación entre ellos. Para que algo se difunda en todas partes necesita venir de España” y agregó que sucede “una cosa muy extraña: hace más de un siglo, a fines del siglo XIX que las comunicaciones eran verdaderamente imposibles, había una comunicación entre los poetas centroamericanos que no existe ni siquiera ahora en la época de internet” y esto gracias a los suplementos y las revistas literarias. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Falta crítica literaria&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para José Emilio Pacheco los suplementos literarios cumplen “una función importantísima, yo trabajé toda mi vida en suplementos literarios, entonces me parece un drama ahora que desaparecen los suplementos, y en cambio lo que abundan son estas revistas verdaderamente obscenas de gente riquísima que exhibe su poder, eso me parece muy irresponsable”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El también ensayista considera “terrible” que “todos los jóvenes, y también gente mayor, los mismos escritores del Crack, Pedro Ángel Palou; no tienen reseñas, no hay quien reseñe los libros, hay miles de entrevistas, y es que la entrevista ha sustituido la reseña, nosotros a los 18 años cuando sacábamos un libro, teníamos ocho reseñas, a favor o en contra, pero se reseñaba, y si no hay reseña menos crítica. O hay crítica que tiene su razón de ser, yo no estoy en contra de la reseña universitaria, pero es una crítica que se queda dentro de la universidad, no llega al público”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fuera de mercado&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando se le pregunta si hay lectores para la poesía responde: “Nunca ha habido, es un mito que antes era una situación ideal para los poetas, en la época de Leopoldo Lugones y de Rubén Darío, los grandes libros que hoy son clásicos, eran (ediciones de) 500 ejemplares”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Por donde deberíamos comenzar ―dice― es porque la poesía es la única de las artes que está fuera de mercado, porque cómo vamos a poner, ya no digamos al Código da Vinci, a Dan Brown frente a cualquier novelista mexicano, no puedes juzgar con ese criterio, porque entonces no publicas ningún libro que no garantice ese éxito de público.” &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otro de los mitos, asevera, es que los poetas escriben para ser leídos por los otros poetas: “si cada poeta mexicano leyera a los poetas mexicanos, cualquier libro sería un best seller, por lo menos 15 mil ejemplares”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La poesía se recuerda&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La única ventaja de la poesía sobre los otros géneros, es que la poesía se recuerda: “Yo tengo ahora algo que a lo mejor parece muy reaccionario, muy de viejito, que es una defensa del verso, pero oye por qué: me encontré ahora, en un libro que compré ayer, el conflicto de la universidad de Puebla visto en la revista Siempre!, entonces lo ponen en prosa y no se dan cuenta que es verso; no recuerdan que el verso tiene un sentido, que el verso es memorable, por eso los refranes están en verso para ser recordados: No por mucho madrugar amanece más temprano; camarón que se duerme se lo lleva la corriente. Si tú quitas un elemento de eso, se te borran”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;José Emilio Pacheco estuvo en Puebla para ser homenajeado ayer dentro de las actividades de las Primeras Jornadas Internacionales de Poesía Latinoamericana; también recibió copia de la cédula real por parte del ayuntamiento de la ciudad de Puebla, y al final de la jornada y también como parte de este homenaje, el escritor Alejandro Palma dio lectura al poema “No me preguntes cómo pasa el tiempo”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Entrevista publicada en Intolerancia Diario el 13 de julio de 2006&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-2874633643488465966?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/2874633643488465966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=2874633643488465966' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/2874633643488465966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/2874633643488465966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2010/04/no-me-preguntes-como-pasa-el-tiempo.html' title='No me preguntes como pasa el tiempo: Entrevista a José Emilio Pacheco*'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S9aD8IlLDjI/AAAAAAAAAK0/8w8hXkEQ97g/s72-c/MEXICO-JoseEmilioPacheco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-7267895124657919997</id><published>2010-03-06T15:14:00.000-08:00</published><updated>2010-03-06T15:18:55.915-08:00</updated><title type='text'>El detective en la literatura: tres formas de aprehender al asesino</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S5LirzueukI/AAAAAAAAAKc/on4KT0JPeVM/s1600-h/detective.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445664141691763266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 261px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S5LirzueukI/AAAAAAAAAKc/on4KT0JPeVM/s320/detective.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;París. La cuarta década del siglo XIX. Dos mujeres son brutalmente asesinadas en el interior de su departamento. La puerta fue cerrada por dentro pero el asesino escapó de alguna forma. La indagación policiaca resulta ineficaz. Encontramos aquí el planteamiento de toda narrativa de detección: El crimen como enigma.&lt;br /&gt;No lejos de ahí, un joven aristócrata, solitario y melancólico, se entrega con devoción a la lectura y al ejercicio de su poder analítico. Los crímenes de la calle Morgue se le presentan como un reto para su capacidad deductiva. Los asesinatos tienen el mismo peso que un acertijo o un problema matemático.&lt;br /&gt;Con la trilogía protagonizada por Auguste Dupin, iniciada en 1841 por Edgar Allan Poe, se inaugura la narrativa de detección. Aparece una figura sin precedentes: el investigador o detective, ese ente solitario que se ocupa, desde hace casi dos siglos, de restaurar el orden perturbado por el crimen.&lt;br /&gt;El detective se ha trasformado desde entonces. En los tiempos de Poe, el mal se originaba en todo aquello contrario a la razón: pasión e instinto encabezaban la lista. A Dupin le basta su capacidad de raciocinio y la amplitud de su conocimiento enciclopédico para encontrar la solución a cualquier enigma: Nada se escapa a una mente bien educada.&lt;br /&gt;Este modelo se perfecciona con Sherlock. Arthur Conan Doyle presenta a su criatura en 1887, Estudio en escarlata es la primera de 60 historias protagonizadas por el inquilino del 221 bis de la Baker Street. De inmediato, Holmes se deslinda de su predecesor, considera a Dupin un hombre vulgar. No bastan las cualidades innatas, la capacidad deductiva puede ser incluso una cuestión de herencia genética, hace falta un método para hacer de la profesión de policía una ciencia eminentemente exacta.&lt;br /&gt;Si Dupin es el raciocinio, Holmes es el método científico propuesto por el pensamiento ilustrado. Entiende el crimen como un fenómeno que debe comprenderse. Debe atrapar la pista de ese hilo teñido en sangre y poco a poco ir desenredándolo de entre la madeja humana para cortarlo, aislarlo de lo demás y estudiarlo después detenidamente.&lt;br /&gt;Para los detectives del XIX, el crimen es un enigma desprovisto de interpretaciones morales. Pero los tiempos cambian y la visión del mundo se transforma. Freud demuestra que los actos humanos no tienen siempre una lógica aprehensible a simple vista, Kierkegaard da nombre algo desconocido para el hombre decimonónico pero ya presente: la angustia existencial. Los investigadores deben ahora darse a la tarea de instalarse en el alma de quien comete el acto criminal, tomar en cuenta la influencia de la psicología y del medio social.&lt;br /&gt;En este contexto se presenta un inocuo curita originario de Essex: El padre Brown. Creado por G. K. Chesterton en 1911, el sacerdote católico protagoniza cinco volúmenes de relatos, en los que triunfa merced a su profundo conocimiento de la naturaleza humana. Es la respuesta a sus predecesores. El mal existe en el alma del hombre, se manifiesta a través del pecado que es el origen de todo crimen. No bastan la razón o la ciencia para combatirlo, hace falta virtud.&lt;br /&gt;Brown es la antítesis de los detectives de la época: un hombre intuitivo y devoto, no absolutamente racional ni escéptico, que busca develar el misterio representado por el crimen, no para atrapar al criminal, sino para salvarlo. En la mayoría de los casos parece estar ahí por equivocación, pero a veces viene bien ser la persona adecuada en el lugar equivocado, dice.&lt;br /&gt;Con menos amor al prójimo pero la misma capacidad de escudriñar el interior de los otros, Philo Vance ejerce su trabajo de investigador. El arrogante policía creado por S. S. Van Dine en 1920, protagonista de El crimen de Benson, El visitante de media noche y una decena de novelas más, hace de la psicología su principal arma. Mientras el padre Brown observa en silencio, casi sin ser percibido, Vance irrita deliberadamente, busca que los implicados en un caso lleguen al límite, los provoca hasta que el criminal salta y se descubre a sí mismo.&lt;br /&gt;Estos detectives que fundamentan su investigación en la psicología, ya sea de manera intuitiva o estudiada, así como los investigadores racionales, se enfrentan a un mundo donde el crimen es una anomalía que puede corregirse. Aprender al criminal significa acabar con el mal. Sin embargo, después de la Primera Guerra Mundial el orden de cosas se trastoca: con la crisis económica imperante, la corrupción y el crimen se vuelven parte sustancial del sistema, su resultado y no un accidente. Hace falta otro tipo de investigador para enfrentar este nuevo orden tan parecido al caos.&lt;br /&gt;En 1930 se publica El halcón maltes de Dashiell Hammett, novela protagonizada por Sam Spade, el Satanás rubio, un tipo solitario, desencantado de la vida, con un código de ética personal al margen de la sociedad corrompida a la que pertenece. Asistimos al nacimiento de un nuevo enfoque en la narrativa de detección. Influido por el realismo negro estadounidense, el detective de Hammett deja atrás el optimismo positivista de sus antecesores.&lt;br /&gt;Las habilidades de Spade incluyen la capacidad de dejar inconsciente a un hombre con un golpe, allanar departamentos y mentir con descaro. En esto se centra la característica definitoria del detective: en este nuevo mundo la lógica y la psicología de nada sirven sin la dosis requerida de astucia y malos modos. El método tampoco es ortodoxo, consiste en arrojar, violenta e impredeciblemente, una barra de hierro en medio de la maquinaria para hacerla saltar y ver qué sucede.&lt;br /&gt;En los casos resueltos por Dupin, Holmes o el padre Brown vemos que es posible que los criminales utilicen su inteligencia con fines “equivocados”; Spade, por el contrario, hace uso de la violencia y el engaño para fines “correctos”. Lo bueno y lo malo no se definen aquí por los medios empleados o por el camino seguido, sino por los resultados. Será lo correcto siempre y cuando al final se haga justicia. Quien quiere el fin, quiere los medios, dice, y la finalidad es desarticular, al menos en parte, la maquinaria criminal.&lt;br /&gt;Con Raymond Chandler y la creación de Philip Marlowe llegamos a la consolidación de la figura del detective duro. Su presentación oficial es El sueño eterno, publicada en 1939, a la que siguen siete novelas más. Chandler nos muestra a un ser que se cuestionan sus obligaciones en un mundo corrompido. Estas circunstancias hacen más difícil la tarea del investigador. No soy Sherlock Holmes o Philo Vance. No espero ir a un terreno que ha sido ya cubierto por la policía, recoger la punta de una pluma rota y convertir eso en un caso, dice.&lt;br /&gt;Marlowe es valeroso y honesto, el ideal del detective integro. Su interés es llegar al fondo de las cosas. Sabe que lo correcto es saltar a la cloaca, si es necesario, y hacer una limpieza profunda, en un intento por rescatar cualquier rasgo de bondad que aún no haya sido contaminado. Sabe que la integridad no es una cuestión institucional, porque las instituciones policiacas ya han sido corrompidas. Debe hacerlo a su manera, aunque eso implique quebrantar algunas reglas.&lt;br /&gt;Faltan algunos nombres: Hércules Poirot, Ellery Queen y el comisario Maigret, por ejemplo, pero es imposible abarcarlos a todos. Basten los dichos para percatarnos que existen tres formas de atrapar al asesino: el método deductivo, limpiamente racional, basado en pistas e indicios; la pesquisa psicológica fundada sobre el conocimiento de la condición humana; y la violencia, único recurso posible cuando el mundo se convierte en campo de batalla. Cada detective elige el que más le conviene o hace una versión personal con la mezcla adecuada para sus circunstancias.&lt;br /&gt;En México, los detectives inician sus investigaciones un siglo después que sus homólogos sajones. La década de los cuarenta marca el inicio de las pesquisas. Máximo Roldan y Teódulo Batanes son los primeros sabuesos mexicanos. Comparten el año de nacimiento: 1946. Aprendieron las técnicas empleadas por gringos e ingleses, pero les dieron un toque nacional.&lt;br /&gt;Roldán, protagonista de los relatos de Antonio Helú en La obligación de asesinar, “presta sus servicios” a la policía para descubrir atentados, desenmascarar asesinos y atrapar ladrones. Emplea el método psicológico. Podría aseverar, junto al comisario Maigret, que revelan más las reacciones de alguien frente a una afirmación, que sus respuestas a una pregunta específica. Es experto en sacar la sopa, diría él mismo en su lenguaje coloquial, mete hilo para sacar hebra y así se entera de lo necesario para resolver el crimen. Aunque utiliza estrategias y métodos deductivos dignos de Sherlock Holmes y Philo Vance, Roldan es descendiente de Arsenio Lupin, el ladrón creado por Maurice Leblanc: Se interesa en aprehender a los delincuentes, no por un sentido de justicia, sino para apoderarse del botín.&lt;br /&gt;En las cuatro historias protagonizadas por don Teódulo Batanes, Rafael Bernal sigue los pasos de Chesterton. El antropólogo asiste a los crímenes por mera casualidad. No es la inteligencia lo que pone a Batanes tras la pista del asesino, sino su capacidad de escuchar lo que las personas quieren decir y fijarse en detalles aparentemente insignificantes. El antropólogo mexicano, lo mismo que el sacerdote inglés, se considera un instrumento de Dios, pero con un objetivo más modesto: Brown intenta salvar el alma del criminal, Batanes sólo busca que se haga justicia. La variante en las historias de Bernal es que existe siempre la posibilidad de que el crimen quede impune o paguen justos por pecadores.&lt;br /&gt;A esta primera generación de detectives mexicanos pertenecen también Péter Pérez, parodia de Skerlock Holmes, creado por Pepe Martínez de la Vega; Armando H. Zozaya, de María Elvira Bermúdez, y Chucho Cardenas, cuyas historias fueron firmadas por Leo D’Olmo; estos últimos, reporteros aficionados a resolver casos criminales. El rasgo común de esta generación es el sentido del humor con el que miran las peculiaridades del sistema mexicano. Son personajes optimistas, tienen fe en que las cosas mejoren, en que el orden social pueda ser restablecido.&lt;br /&gt;La segunda generación también se inicia con un personaje de Rafael Bernal, Filiberto García en El complot mongol, publicado en 1969, año en que la fe en el buen funcionamiento del sistema mexicano ya no es tanta. Empieza a sentirse la influencia de Sam Spade y Philiph Marlow, la presencia del desencanto. Más que un policía, Filiberto es un matón a sueldo, no tiene la preparación de los gringos, no lo han enseñado a matar, a los policías mexicanos los contratan porque ya saben, dice. El método empleado es la violencia.&lt;br /&gt;En esta misma tesitura está Héctor Belascoaran Shayne, de Paco Ignacio Taibo II, que inicia sus pesquisas en 1976 con la publicación de Días de combate. Le siguen Ifigenio Causel de Rafael Ramírez Heredia y Vicente Camacho de José Zamora; que hicieron sus primeras apariciones públicas en 1979, con Trampa de metal y El collar de Jessika Rockson, respectivamente.&lt;br /&gt;Esta segunda generación, nacida después de los movimientos del 68 y 71, muestra un país en el que ni siquiera los investigadores de novela son capaces de encontrar algo a lo que pueda llamarse orden social. Siguen la técnica de los detectives duros: rompen algunas reglas y se arrojan, como barras de hierro, contra la maquinaria, pero lejos de hacer saltar el sistema en pedazos son expulsados de él como piezas sobrantes; y el mal, convertido en sistema, sigue su curso.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-7267895124657919997?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/7267895124657919997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=7267895124657919997' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7267895124657919997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7267895124657919997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2010/03/el-detective-en-la-literatura-tres.html' title='El detective en la literatura: tres formas de aprehender al asesino'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/S5LirzueukI/AAAAAAAAAKc/on4KT0JPeVM/s72-c/detective.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-1286846349689149544</id><published>2009-03-17T10:00:00.000-07:00</published><updated>2009-03-17T10:30:17.018-07:00</updated><title type='text'>En México es imposible garantizar la seguridad de nadie: Apuntes para una novela negra II</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/Sb_eHF0UTkI/AAAAAAAAAJY/wxkpPblaFmw/s1600-h/Arma.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314210298722537026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/Sb_eHF0UTkI/AAAAAAAAAJY/wxkpPblaFmw/s320/Arma.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ayer 16 de marzo por la tarde, en las versiones &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;electrónicas&lt;/span&gt; de varios &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;periódicos&lt;/span&gt; de Puebla, capital, aparecieron las declaraciones del director de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;asuntos&lt;/span&gt; internos de la Policía Municipal, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Héctor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Falcón&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, en las que aseguraba que los cuatro elementos que agredieron la madrugada del 14 de marzo a los escritores &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Federico&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Vite&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, Miguel &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Ángel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Andrade&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; y Á&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;lvaro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Solís&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, "previamente identificados", ya habían sido dados de baja de la corporación, dijo también que se estaba en espera de la resolución del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;MP&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; para castigarlos con "todo el peso de la ley", mientras tanto, se encuentran en libertad y sin vigilancia para hacer lo que se les antoje.&lt;br /&gt;Esta mañana, en el programa Movimiento Perpetuo, que se transmite por Radio &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;BUAP&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Vite&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Solís&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; hicieron algunas precisiones: nunca los llamaron para identificar a nadie, el director de asuntos internos no presentó a los agresores ni dio a conocer sus nombres, por lo que los agredidos piensan, con justa razón, que sólo les están "dorando la píldora" para que las cosas se calmen y la protesta no continúe.&lt;br /&gt;Pero aún en el caso de que hayan sido destituidos, ¿qué garantías tienen los agredidos de que estos sujetos no van a tomar represalias? Ninguna. El director de asuntos internos les hizo saber que en México "es imposible garantizar la seguridad de nadie". Así que lo único que les queda es mirar con suspicacia a toda las personas que se acerquen ellos, comenzando por las patrullas, de nueva &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;adquisición&lt;/span&gt; por cierto, de la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;policía&lt;/span&gt; municipal, que recorren continuamente los lugares en los que se encuentran. Esto es México, señores. ¿Esto es México?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-1286846349689149544?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/1286846349689149544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=1286846349689149544' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1286846349689149544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1286846349689149544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2009/03/en-mexico-es-imposible-garantizar-la.html' title='En México es imposible garantizar la seguridad de nadie: Apuntes para una novela negra II'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/Sb_eHF0UTkI/AAAAAAAAAJY/wxkpPblaFmw/s72-c/Arma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-1226941772037116907</id><published>2009-03-16T07:18:00.000-07:00</published><updated>2009-03-22T08:46:51.525-07:00</updated><title type='text'>Repudiamos agresión contra escritores</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A la presidenta constitucional de Puebla capital&lt;br /&gt;A la comunidad artística en general&lt;br /&gt;A la población en general&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día 14 de marzo, aproximadamente a las 3:30 horas, los escritores Federico Vite, Miguel Ángel Andrade y Álvaro Solís fueron víctimas de una brutal agresión policiaca en pleno centro histórico de la ciudad de Puebla capital, en México.&lt;br /&gt;Lo que comenzó como una revisión rutinaria derivó en una serie de atrocidades que pusieron en peligro la vida de Vite, Andrade y Solís. Los escritores se dirigían a sus respectivos domicilios cuando fueron interceptados por cuatro policías armados, quienes descendieron de una patrulla (camioneta Dodge, cuyo número se omite para no entorpecer las averiguaciones) y de inmediato los amagaron con armas largas. Golpearon a Vite, Andrade y Solís; los esposaron, los atacaron en el piso y los aventaron a la batea de la camioneta.&lt;br /&gt;Los insultos, intimidaciones y vejaciones duraron aproximadamente cuarenta minutos; el comando dedicado a salvaguardar la seguridad de los habitantes de esta ciudad abandonó a los escritores en un solitario paraje a las orillas de Puebla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La golpiza incluyó amenazas de muerte, burlas y encañonamientos con armas largas, además de una constante humillación y vejación a los escritores. La ira y violencia de los policías se desató cuando Federico Vite se identificó como reportero del periódico Intolerancia. Algunos de los insultos y amenazas que profirieron los policías durante el trayecto en la camioneta fueron: “¿Crees que por ser de la prensa no te podemos partir la madre?”, “la prensa se ha encargado de humillarnos ante la sociedad, a ver si a golpes aprenden a callarse”, “¿te crees muy cabrón sólo porque eres periodista, ahora vas a aprender a callar?”.&lt;br /&gt;El evidente desprecio y rencor de los policías refleja la impunidad que desde hace tiempo rige este país. Recordemos, por ejemplo, que en el estado de Puebla se ordenó la persecución de Lydia Cacho Ribeiro; además, Puebla, de acuerdo con el Centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET), es el cuarto lugar nacional en agresiones contra periodistas.&lt;br /&gt;¿Qué confianza hay en los grupos policiacos, cuando en lugar de salvaguardar la seguridad de los habitantes son los encargados de asaltar, golpear, humillar y amenazar a los civiles? ¿Cómo es posible que el Ayuntamiento de Puebla se haya gastado un par millones de pesos en publicidad e imagen y en un año de gobierno no haya invertido el mismo capital, ni mucho menos, en sanear los cuerpos policiacos?&lt;br /&gt;El combate a la delincuencia no exime, por ningún motivo, el respeto a los derechos humanos. La inseguridad es otra forma de evitar la libre expresión de ideas. Exigimos el irrestricto respeto a las garantías individuales de los escritores, hacemos público nuestro apoyo a los compañeros y manifestamos nuestro repudio en contra de estos hechos. Exigimos que se castigue a los responsables y se garantice la seguridad de Álvaro, Federico y Miguel Ángel.&lt;br /&gt;El ultraje que sufrieron estos jóvenes representa también un agravio directo contra toda la comunidad literaria de Latinoamérica, por este medio nos solidarizamos con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puebla de Zaragoza, México&lt;br /&gt;14 de marzo de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gerardo Oviedo, escritor, México&lt;br /&gt;Federico Vite, escritor. Guerrero&lt;br /&gt;Mario Martell, periodista, Puebla&lt;br /&gt;Jeremías Marquines, poeta, Guerrero&lt;br /&gt;Citlali Guerrero, poeta y promotora cultural, Guerrero&lt;br /&gt;Waldo Leyva, poeta, Cuba&lt;br /&gt;Omar Lara, poeta, Chile&lt;br /&gt;Óscar López, periodista, Puebla&lt;br /&gt;Yussel Dardón, escritor, Puebla&lt;br /&gt;Jesús Bartolo Bello, poeta, Guerrero&lt;br /&gt;Beatriz Meyer, Escritora, Puebla&lt;br /&gt;Guillermo Carrera, poeta, Puebla&lt;br /&gt;Gabriela Puente, poeta, Puebla&lt;br /&gt;Enrique de Jesús Pimentel, poeta, Puebla&lt;br /&gt;José Prats Sariol, escritor, Cuba&lt;br /&gt;Ramón Cote, poeta, Colombia&lt;br /&gt;Milton Medellín, poeta, Tlaxcala&lt;br /&gt;Mario Alberto Mejía, periodista, Puebla&lt;br /&gt;Brenda Ríos, ensayista, Acapulco&lt;br /&gt;José Antonio Mateos, filósofo, Tlaxcala&lt;br /&gt;Dinora Cruz Toral, profesora, Puebla&lt;br /&gt;Brahim Zamora, promotor cultural, Puebla&lt;br /&gt;Rafael Toriz, escritor, Xalapa&lt;br /&gt;Iván Trejo, poeta, Monterrey&lt;br /&gt;Miguel Ángel Rodríguez, ensayista, Puebla&lt;br /&gt;Luis Felipe Lomelí, escritor, Monterrey&lt;br /&gt;Iris García, dramaturga, Guerrero&lt;br /&gt;Gerardo Arturo Zepeda Ordorica, escritor, Puebla&lt;br /&gt;Rodrigo Cruz, fotógrafo, Puebla&lt;br /&gt;Carlos ríos, poeta, Argentina&lt;br /&gt;Gregorio Cervantes, escritor, Puebla&lt;br /&gt;Fernando Nieto Cadena, poeta, Ecuador&lt;br /&gt;Luis Paniagua, poeta, México&lt;br /&gt;Balam Rodrigo, poeta, Chiapas&lt;br /&gt;Jorge A. Sánchez, poeta, Distrito Federal&lt;br /&gt;Elvia Navarro, ensayista, Distrito Federal&lt;br /&gt;Sigifredo E. Marín, filósofo, Zacatecas&lt;br /&gt;Maritza Buendía, escritora, Zacatecas&lt;br /&gt;Obet Zamora, cronista, Tuxpam, Veracuz&lt;br /&gt;Jaime Ruiz, poeta, Tabasco&lt;br /&gt;Daniel Peralta Guzmán, escritor, Tabasco&lt;br /&gt;Benjamín González Sumhoano,&lt;br /&gt;Celina Peña Guzmán, profesora, Puebla&lt;br /&gt;Luis Zapata, escritor, Guerrero&lt;br /&gt;Úrsula García de Gante, académica, Puebla&lt;br /&gt;Marco Antonio Puente, poeta, Puebla&lt;br /&gt;Araceli Torres González, profesora, Puebla&lt;br /&gt;Harald Rumpler, escritor, Puebla&lt;br /&gt;Ramón Rivera, profesor, Puebla&lt;br /&gt;Alma Rosa Ortega, profesora, Puebla&lt;br /&gt;Víctor Manuel Montiel, profesor, Puebla&lt;br /&gt;Selene Ríos, reportero, Puebla.&lt;br /&gt;Mara Morales, profesora, Puebla.&lt;br /&gt;Mario Bojórquez, poeta, Los Mochis, Sinaloa.&lt;br /&gt;Edmundo Velázquez, reportero, Puebla.&lt;br /&gt;Elena Santillán, Socióloga, Argentina.&lt;br /&gt;Gerado Horacio Porcayo, escritor, Puebla.&lt;br /&gt;Gina Velázquez, periodista, Querétaro.&lt;br /&gt;Malena Steiner, actriz, Guerrero.&lt;br /&gt;José Luis Prado, escritor, Puebla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Berta Hiriart, dramaturga, D.F.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Carmina Narro, dramaturga, D.F. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Grissel Gómez Estrada, poeta, D.F.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Evodio Escalante, profesor, D.F.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Norma de Anda Hermoso, actriz, Guerrero&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Miguel Ángel Tenorio, dramaturgo, D.F. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ninett Torres Villarreal, escritora, Distrito Federal&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ernesto Lumbreras, Escritor, D.F:&lt;br /&gt;Omar Fabián, Bibliotecario, Oaxaca&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Enrique Hidalgo Mellanes, poeta, Chiapas&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eduardo Mosches, poeta, D.F. México&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Araceli Mancilla Zayas, escritora, Oaxaca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Felipe Galván, dramaturgo y profesor-investigador, Puebla y DF. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Solòn Vargas Barrera, teatristas, Guerrero.&lt;br /&gt;Claudio M. Morales Escobedo, promotor cultural y actor,Guerrero. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-1226941772037116907?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/1226941772037116907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=1226941772037116907' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1226941772037116907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1226941772037116907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2009/03/repudiamos-agresion-contra-escritores.html' title='Repudiamos agresión contra escritores'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-7604864621277270610</id><published>2009-03-15T19:17:00.000-07:00</published><updated>2009-03-17T14:19:57.340-07:00</updated><title type='text'>Por las calles de Dios: Apuntes para una novela negra I</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/Sb28JtsOIqI/AAAAAAAAAJQ/xAGiGGjXU4I/s1600-h/Calle.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313610010436969122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 199px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/Sb28JtsOIqI/AAAAAAAAAJQ/xAGiGGjXU4I/s320/Calle.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era de madrugada, supongo. Uno no debería andar tan tarde por las calles de Dios, diría cualquier abuela preocupada, menos cuando las calles están llenas de historias cortadas a punta de navaja. Pero olvidemos la hora porque no sé de cierto que tan tarde o temprano pasó aquello. Sólo imaginemos a tres hombres caminando, sobrios o alcoholizados, tampoco es importante, pero iban a su casa. Imaginemos ahora un vehículo que se detiene, a unos hombres armados que decienden, los obligan a subir, los golpean. Los tres hombres no saben qué sucede, preguntan. En respuesta más golpes. Terminan en un lote baldío, golpeados pero vivos, gracias a Dios, diría cualquier abuela con un poco de fe.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero la historia apenas y comienza: los agresores son delincuentes, parece obvio sí, y también policías, eso es lo que lo vuelve complicado, al menos para los agredidos. Denuncian, en asuntos internos se portan muy amables: el agente responsable les sonríe todo el tiempo. La cosa camina, les dicen, pero también caminan policías al rededor de sus casas, de las casa de sus novias, de sus lugares de trabajo. Ahora deben cambiarse: tienen miedo. ¿El final de la historia? No lo sé. Espero que sea la destitución de los policías que dedican sus ratos de ocio a golpear transeúntes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí, pudiera parecer el apunte de una novela negra, pero es un caso real y yo no sé que hacer con el coraje: las calles, me parece, ya no son más de Dios, y de este lado no se puede hacer más, al menos en mi caso, que aporrear las telas de la lap top para sacar la furia, si alguien tiene una mejor idea, por favor comuníquela. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-7604864621277270610?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/7604864621277270610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=7604864621277270610' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7604864621277270610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7604864621277270610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2009/03/por-las-calles-de-dios.html' title='Por las calles de Dios: Apuntes para una novela negra I'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/Sb28JtsOIqI/AAAAAAAAAJQ/xAGiGGjXU4I/s72-c/Calle.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-4170056331721108382</id><published>2008-12-02T07:03:00.000-08:00</published><updated>2008-12-02T07:06:54.747-08:00</updated><title type='text'>¡Feliz cumpleaños Marko!</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STVO0PlwH5I/AAAAAAAAAGg/Rny3AVO-tcc/s1600-h/Marko_Castillo%5B1%5D.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5275209197979443090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 214px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STVO0PlwH5I/AAAAAAAAAGg/Rny3AVO-tcc/s320/Marko_Castillo%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Conocí a Marko Castillo a mediados de 2005. Yo trabajaba como reportera de la sección de cultura del diario intolerancia. Recuerdo haberlo visto varias veces en distintas actividades culturales y ruedas de prensa. Pero fue hasta que la orden del día me llevo al cierre de temporada de Yard Gal, obra dirigida por Marko Castillo, cuando verdaderamente lo conocí. Es decir, conocí al creador genial, al director de teatro, capaz de hacer de cualquier espacio un espacio escénico.&lt;br /&gt;Lo conocí como dramaturgo a través de Loosers, como actor en La calle de las pasiones, como promotor teatral en la organización del Festival Héctor Azar. No había nada que Marko no hiciera por el teatro. También pude conocer, a lo largo de dos años y varias entrevistas, su manera de concebir la teatralidad.&lt;br /&gt;En una de esas conversaciones Marko me dijo: “Yo debuté en el 75. Obviamente ha cambiado la forma de hacer teatro, pero lo que debe cambiar es la manera de pensar el teatro. Nosotros hacíamos teatro a contracorriente, conseguíamos espacios, hacíamos público. Ahora, por ejemplo, el condicionamiento es una característica de los grupos teatrales. Todos quieren un teatro armado, listo para trabajar”.&lt;br /&gt;Recuerdo también estas palabras: “hace 32 años todo era entrega, pasión para el teatro, había madrazos entre gente de teatro, en el Teatro Principal, ahora es un pantano. En los 90 hubo un florecimiento del teatro independiente; se trabajaba en pro del teatro. Ahora ¾decía¾ no hay florecimiento de grupos, por qué, porque los egresados de las escuelas no saben trabajar. Cuando salen a la vida, pues tienen que aprender del teatro independiente, obvio. Son chiquitos, así que aprenden a chingadazos. Y si son licenciados en Teatro, o sea, conocedores de mucho, especialistas de nada, pues está más complicado: no son actores ni directores ni maquillistas ni escenógrafos, son licenciados en Teatro y eso es tan amplio como licenciado en comunicación. ¿O no?”.&lt;br /&gt;Marko consideraba que la vía por la cual el teatro, fuera del ámbito comercial, se fortalece, es precisamente desde los grupos independientes y aseguraba que un elemento clave para que los grupos de teatro independiente se mantengan, es la tenacidad en el oficio. “No tenemos ¾decía¾ la capacidad de entrega ni de creer en este trabajo desde provincia y lo importante es que brote de provincia el teatro”&lt;br /&gt;Marko fue siempre un teatrista comprometido con su lugar de origen, con Puebla, decía que era importante que los creadores poblanos se esforzaran por hacer crecer el movimiento del teatro local, y aseguraba que “en el teatro local, comparado con el resto del país, hay buen nivel. El problema es que no salimos, no hay intercambios, ni confrontación. Entonces, perdemos la referencia de lo que hacemos, pero hay buen nivel”.&lt;br /&gt;Para Marko Castillo era importante “trabajar desde la independencia, ser autosuficiente y creer en ello como creadores, aunque lleve tiempo, eso incluye 32 años”, me dijo la última vez que lo entrevisté, en abril de 2007, después de haber sido homenajeado precisamente por 32 años de trayectoria teatral.&lt;br /&gt;Marko era pues, un defensor del teatro independiente, decía: “esta forma de hacer teatro, la independiente, tiene la posibilidad de ser alternativo, porque el teatro comercial usa temas muy trillados, que ya son muy convencionales. Ya están tratados y simplificados, por eso el independiente es, a final de cuentas, el reducto que se puede tomar en la provincia”.&lt;br /&gt;Quise compartir estas declaraciones de Marko, porque creo que en ellas se sintetiza de algún modo la tarea dejada por el maestro después de su muerte el 2 de agosto de 2007: sigamos trabajando con pasión, con verdadera pasión por el teatro, desde la independencia, explorando los temas en los que el teatro comercial no profundiza y que nos hablan de nuestra realidad, la realidad de la provincia mexicana, sí, pero también de la realidad de la condición humana.&lt;br /&gt;Creamos en lo que hacemos, en el teatro hecho en Puebla, sin perder de vista lo que se hace en otras latitudes para que esto nos ayude a ser cada vez mejores, a que el público encuentre trabajos de calidad en los escenarios, porque esta es la única manera de que el público crezca.&lt;br /&gt;Hoy, 2 de diciembre, Marko habría cumplido 51 años. Nos quedamos sin su presencia física pero nos quedan sus enseñanzas. Al final creo que lo arriba escrito, esta manera de concebir el teatro, podría ahora resumirse en una sola frase: sigamos el ejemplo de Marko Castillo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-4170056331721108382?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/4170056331721108382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=4170056331721108382' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/4170056331721108382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/4170056331721108382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/12/feliz-cumpleaos-marko.html' title='¡Feliz cumpleaños Marko!'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STVO0PlwH5I/AAAAAAAAAGg/Rny3AVO-tcc/s72-c/Marko_Castillo%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-7385705684144427589</id><published>2008-11-29T09:04:00.000-08:00</published><updated>2008-11-29T09:09:04.974-08:00</updated><title type='text'>Héroes convocados</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STF3AAzIPmI/AAAAAAAAAGY/toN1znw5KbY/s1600-h/Sherlock.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274127480725716578" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STF3AAzIPmI/AAAAAAAAAGY/toN1znw5KbY/s320/Sherlock.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué tienen en común Sandokan y los tigres de Malasia, Dartagnan y los Tres Mosqueteros, Old Shatterhand y Winnetou, los Mau-Mau, Sherlock Holmes y el sabueso de los Baskerville, Wyatt Earp y Doc Holliday?&lt;br /&gt;Todos son personajes de novelas de aventuras, es cierto, pero además de eso, los une su deseo de colaborar con un ex activista estudiantil mexicano para que se haga justicia y se esclarezca el genocidio cometido hace cuarenta años en la plaza de Tlatelolco.&lt;br /&gt;Al menos así sucede en Héroes convocados (Manual para la toma del poder), obra teatral basada en la novela homónima de Paco Ignacio Taibo II, adaptada y dirigida por Felipe Galván, que se entrenó el 1 de octubre en el Teatro Benito Juárez de la ciudad de México y que próximamente será presentada en la ciudad de Puebla.&lt;br /&gt;La puesta en escena tiene como columna vertebral el ¿alucine? de Nestor Roca, un ex activista estudiantil sesentaiochero que en plena convalecencia ¾después de haber sido apuñalado por un asesino serial al que persigue en su labor de reportero¾, convoca a sus héroes literarios para que lo ayuden a consumar su venganza contra el régimen de Díaz Ordaz.&lt;br /&gt;Se trata de un ejercicio en el que la literatura, y ahora el teatro, se enfrenta al poder. Donde el espectador puede saber qué pasaría si contara con héroes, como los creados por Salgari, Conan Doyle o Dumas, para defenderlo de los abusos cometidos por quienes detentan la autoridad.&lt;br /&gt;En medio de esta historia están los relatos, convertidos en monólogos, de personajes cercanos al protagonista, quienes narran sus experiencias en el movimiento desde distintas perspectivas: estudiantes, académicos, guerrilleros, dirigentes obreros..., todos ellos comprometidos con el cambio social en México, un cambio que a cuarenta años no ha sido posible.&lt;br /&gt;¿Qué pasó?, reflexiona uno de los personajes, “éramos unos escuincles babosos y eso nos dio unos güevotes”, dice, y relata manera en que como estudiantes se enfrentaban a los granaderos al grado de tomar las granadas con la mano y aventarlas de regreso, sin embargo, cuando llegaron los de la Brigada Blanca y los del Batallón Olimpia, montando tanquetas militares en lugar de caballos, “aquellos güevotes se nos hicieron asunto de palomitas”.&lt;br /&gt;La represión acabó con el valor de los activistas, no de todos, pero sí de la mayoría, por eso era necesario convocar a los héroes, para darles a los militares responsables de la matanza un escarmiento, al menos en la ficción. También hacía falta la perspicacia y el poder analítico de Sherlock Holmes para descubrir a quienes fraguaron la muerte de toda una generación, o al menos el asesinato impune de su conciencia crítica.&lt;br /&gt;Al finalizar la función de estreno, Paco Ignacio Taibo II, que se encontraba entre los asistentes, dijo que la reflexión obligada es que “la fiesta no ha terminado”, porque los motivos de aquella lucha siguen siendo vigentes, ya que ahora hay más presos políticos que entonces, el autoritarismo criminal sobrevive y vivimos en la lógica del fraude electoral, “si los motivos sobreviven hay que seguir luchando”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-7385705684144427589?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/7385705684144427589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=7385705684144427589' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7385705684144427589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7385705684144427589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/11/hroes-convocados.html' title='Héroes convocados'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STF3AAzIPmI/AAAAAAAAAGY/toN1znw5KbY/s72-c/Sherlock.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-8157939938783739984</id><published>2008-05-27T12:30:00.000-07:00</published><updated>2008-11-29T07:09:33.473-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseña'/><title type='text'>Desiertos o las fronteras de la condición humana*</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STFbHtIb0vI/AAAAAAAAAGI/UHcXbjFRaTE/s1600-h/Desierto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274096826559746802" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 233px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STFbHtIb0vI/AAAAAAAAAGI/UHcXbjFRaTE/s320/Desierto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDxkpaImEeI/AAAAAAAAABE/VNMzYtTM2Tk/s1600-h/Frontera.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Hace dos años, entrevistado después de una conferencia ofrecida en Puebla sobre el teatro en México, el dramaturgo norteño Víctor Hugo Rascón Banda se refirió a la novísima generación de dramaturgos mexicanos, es decir, los nacidos en la década de los setenta, como la generación del agua, asegurando que esta nueva camada de creadores dramáticos eran incoloros, inodoros e insípidos, su teatro, dijo el autor de Contrabando, “no sabe a México, no huele a México. Son obras bien hechas, muy modernas, con las técnicas más contemporáneas de la creación, pero están vacías porque no tocan la realidad”.&lt;br /&gt;Afortunadamente para quienes hacemos teatro, ya sea como directores, actores o espectadores, hoy estamos aquí para refutar las palabras del maestro. Desiertos, de Hugo Alfredo Hinojosa, publicado en 2007 por el Fondo Editorial Tierra Adentro, es un libro que reúne tres obras dramáticas en las que encontramos el olor abrupto de lo desahuciado, el colorido árido de la desolación y el sabor áspero de la espera infructuosa. Desiertos es un libro que sí toca la realidad: la realidad de la frontera, o mejo dicho, la frontera como otra realidad.&lt;br /&gt;Las obras que lo integran: Desiertos, Charlie y Equilibristas, nos permiten encontrarnos con las distintas nociones de frontera: intermedio, fisura, fractura, separación y límite. Nociones que nos indican más que una división entre países o una posición en el mapa: nos señalan el cisma insalvable entre los seres humanos.&lt;br /&gt;Desiertos, la primera y más extensa de estas piezas teatrales, es un mosaico de historias fragmentadas que hablan de migración, violencia y racismo, temas que crecen en los bordes geográficos. El tiempo es ahora porque estas historias pueden estar sucediendo en este mismo instante. Los espacios son diversos: al mismo tiempo estamos en el corazón del desierto, la calle, casas o velatorios, dentro de la caja de un tráiler, en una oficina o bajo tierra.&lt;br /&gt;El autor construye, con voces discordantes, una visión de la frontera norte de México: indocumentados, polleros, los hombres que se fueron y las mujeres que se quedaron, una niña mutilada, un francotirador, un hombre en busca de la fe y otro, un predicador, que cree que la ha encontrado, son algunos de los personajes que se enfrentan al mundo, porque en esta historia, o mejor dicho, historias, el villano es el mundo, y “la gente del mundo”, que es como llama el autor de manera genérica a algunos sus personajes, no hace más que acomodarse a las circunstancias. Todos son víctimas con ganas de vengarse. Y cada uno cree, por malo que pueda parecernos desde afuera, que hacen lo correcto.&lt;br /&gt;Aunque lo mismo nos topamos con vendedores ambulantes, agentes de seguros o madres abandonadas que nos cuentan sus historias, los personajes centrales de la obra son el grupo de hombres atrapados dentro de la caja de un tráiler: un espacio cerrado, oscuro, en el que 18 inmigrantes, entre ellos un niño, esperan cruzar la frontera. Una nota periodística que el autor incorpora al principio de la obra, como guiño a la realidad, nos informa: “murieron asfixiados cuando viajaban en un remolque, que fue abandonado en Victoria”, esa es la paradoja: cruzaron la frontera, si bien una distinta a la que ellos esperaban, la muerte en lugar del sueño americano.&lt;br /&gt;Nos encontramos aquí con la tragedia como frontera entre la visibilidad y la invisibilidad. Porque hay hombres y mujeres a los que sólo el sufrimiento atroz les hace posible ocupar titulares en los periódicos. Aunque luego nos olvidemos de sus nombres o nunca lleguen a tenerlos. Como la niña mutilada, noticia vieja o leyenda urbana, pero al final de cuentas ya parte del imaginario, convertida en corrido, en cadena de correo electrónico, a la que se le cayeron las manos después de que su padre se las ató con un alambre para evitar que hiciera travesuras. Es a este personaje a quien Hinojosa deja la tarea de insinuar un culpable del estado de las cosas, de manifestar que el perdón, en un mundo de víctimas, es una falacia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Quisiera ser un rayo de luz para rebotar por las paredes y salir disparada hacia el cielo; pero mi mamá dice que eso no se puede hacer. […] Si fuera un rayo de luz me iría hasta el cielo para estar junto a Dios; le diría que no es un Dios bueno, que es mentira que nosotros queremos a quienes nos lastiman. Si Dios me pide perdón, voy a alumbrarlo tan fuerte que lo dejaré ciego. Dios mío, voy a platicar contigo y espero no me pidas perdón. (Hinojosa, 2007: 52)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La segunda pieza es un monólogo breve, Charlie, en el que el autor nos muestra el presente como lugar tránsito entre la vida y la muerte. El tema es la guerra: la guerra como patria añorada, como hogar, cómo único lugar en el que la vida tenía un sentido. La paz es la frontera que se debe atravesar antes de la batalla siguiente, aunque en el caso de este personaje, viejo, acabado, no habrá regreso a la selva, a ese espacio en el que no se pedía permiso para matar o morir.&lt;br /&gt;El tiempo: después, mucho después, de un conflicto bélico contra “los amarillos”. El espacio: un asilo del que los veteranos de guerra, antes héroes y hoy viejos en el olvido, no pueden escapar, no tienen a dónde escapar, a menos que se desee terminar pidiendo limosna en un semáforo.&lt;br /&gt;El autor no da detalles sobre el personaje que habla, dirigiéndose a Charlie, “como uno de esos profetas que dicen lo que piensan y nada más”. Podemos imaginarnos a un hombre de setenta años, “¿te agrada esa edad?”, pregunta el personaje a su mudo interlocutor; podemos ver a un veterano, con cicatrices viejas y heridas permanentes, conversando con uno de los suyos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y ahora estamos aquí, haciéndonos viejos, con la muerte sentada a nuestro lado, esperándonos. Si te levantas y dices: hoy me siento bien; ella te manda un dolor o te da una mordida en la espalda, en los riñones, en el corazón. Parece que dice: no dejen a este imbécil seguir caminando en la tierra. (: 68)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;También son personajes parados en el borde por otras circunstancias. La guerra, o al menos el recuerdo de la guerra, es la frontera entre la cordura y la demencia, entre las ganas de vivir y las ganas de matar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Sabes quien fue inteligente?: Scott, […] ¿Sabes que hizo? Fácil. Mira, se levantó temprano, escúchame, fue con su familia a un McDonal’s, comieron; sus niños jugaron, la gente sonreía. Su mujer lo abraza, no sé si le dijo que lo amaba… No me importa… se hartó, Charlie. Su familia terminó de comer; llegaron a casa y el va y saca su revólver, su escopeta y se regresa al restaurante. Los mato a todos. […] Él sí supo qué hacer, Charlie. (:68)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Equilibristas, la obra que cierra el volumen apuesta nuevamente por la fragmentación. En ella El hombre, podríamos decir un heroinómano, aunque eso sólo es un pretexto para mostrarnos su condición de hombre desolado, va a lomo de caballo entre la realidad y el alucine, entre la carencia representada por el mundo, otra vez el villano de la historia, y la búsqueda de satisfacción que en este caso es un sueño con fronteras interiores: El ser humano como medida de su necesidad, como límite entre lo que ha sido y lo que desea ser.&lt;br /&gt;Los personajes se susurran cosas al oído que quedan vedadas para nosotros, lectores o espectadores. Tal vez sean respuestas. Lo que nos llega en susurros son las múltiples preguntas que se hacen los hombres sobre la existencia de Dios, sobre el mundo y sobre su ser en el mundo. Quizá las mismas preguntas que se hace el autor en su condición de filósofo y que nadie alcanza a contestar.&lt;br /&gt;Además de los hombres hay una mujer y un niño. La mujer, la única mujer como símbolo de la tierra, de la vida, arrastra a sus hijos del cordón umbilical. El niño, uno de tantos niños, quiere morir para volver a nacer. También hay médicos y magos, los primeros trabajan con el cuerpo del hombre, y los otros intentan con su alma, con sus recuerdos: ¿Cuál es la frontera entre la realidad y el sueño? No podemos saberlo.&lt;br /&gt;Los personajes de Hinojosa están parados en el borde de la insatisfacción. Las opciones: resignarse o transgredir. Hay un símbolo que se repite: la sed: son personajes con sed. La carencia es lo que los impulsa a trasgredir la frontera. En Desiertos, uno de los hombres atrapados en la caja del tráiler pregunta: “¿Quién me da un beso para que se me quite la sed, las ganas de beber, de amar?” En Equilibristas, El Hombre dice algo parecido: “¿Puede darme un beso?, tengo sed”. La sed, la carencia que puede apagarse con un beso, el contacto con el otro, pero en ninguno de los casos el otro está dispuesto al contacto.&lt;br /&gt;A través de las obras contenidas en este volumen, Hinojosa nos muestran las distintas fronteras con las que se topa el ser humano. Esas que tienen que ver con su condición de ser en tránsito: siempre entre un lugar y otro, siempre entre un tiempo y otro, siempre entre un sentimiento y otro. Las constantes son la muerte, la angustia, la falta de compasión, el miedo, el resentimiento, el egoísmo. La frontera no es un umbral ni un puente, no establece una conexión, sin embargo, abre una posibilidad de una vida mejor del otro lado. Eso es lo que mueve a los personajes en su calidad de seres incompletos, la búsqueda de un mejor destino.&lt;br /&gt;Pero la frontera también es mixtura, hibridación, retroalimentación, convergencia. Este libro es un ejemplo de cómo las fronteras entre los géneros literarios se diluyen: narrativa y dramaturgia se funden en lo que a algunos les ha dado por llamar “narraturgia” y que no es otra cosa que hacer del personaje un narrador al que no le “suceden” las cosas como en el teatro aristotélicos, sino que “cuenta” lo que le ocurre y reflexiona sobre ello. La acción está en el diálogo, el peso en la capacidad evocadora de la palabra.&lt;br /&gt;La última frontera por cruzar será la que lleve a estos personajes del texto a la escena. Pero como todas las fronteras supone un reto. No es fácil. Así que mientras eso sucede los invito a traspasar la frontera por ustedes mismos y hacer, con la lectura, su propia puesta en escena.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Texto leído el jueves 24 de abril de 2008 en la Universidad Autónoma de Puebla, para la presentación del libro &lt;em&gt;Desiertos&lt;/em&gt; de Hugo Alfredo Hinojosa&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-8157939938783739984?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/8157939938783739984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=8157939938783739984' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/8157939938783739984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/8157939938783739984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/05/desiertos-o-las-fronteras-de-la.html' title='Desiertos o las fronteras de la condición humana*'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/STFbHtIb0vI/AAAAAAAAAGI/UHcXbjFRaTE/s72-c/Desierto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-738605730890617375</id><published>2008-05-22T18:50:00.000-07:00</published><updated>2008-05-22T18:56:53.427-07:00</updated><title type='text'>Felipe Galvan desde la trinchera teatral</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDYkWqImEbI/AAAAAAAAAAs/GFwS4X0J8Cg/s1600-h/Felipe.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203386391159247282" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDYkWqImEbI/AAAAAAAAAAs/GFwS4X0J8Cg/s320/Felipe.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;La situación política y social del país siempre ha estado presente en la obra dramática del escritor Felipe Galván; desde la guerrilla guerrerense en su primera obra estrenada: La historia de Miguel, hasta la situación de los migrantes mexicanos en Moros y cristianos, texto dramático con el que obtuvo el premio nacional de dramaturgia Wilberto Cantón, convocado por el gobierno de Yucatán como parte de la Bienal de Literatura 2004-2005.&lt;br /&gt;Por eso, la primera pregunta en esta entrevista, es la razón de ser de esta constante: decisión u obsesión. Galván responde:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;―No me separo de lo político. Creo que esto es de origen, yo empiezo a hacer teatro en 1967, a la edad de 17 años. Eran tiempos de mucha actividad y de mucha efervescencia, de planteamientos de un México diferente en torno al México emanado de la revolución mexicana. En 1966, en la vocacional siete, me toca mi primera participación política en defensa de una escuela de agricultura del norte del país, la escuela Hermanos Narro, que había sido cerrada; hubo un movimiento nacional por su defensa; ahí me toco mis primeras barricadas, mis primeras guardias, mis primeros enfrentamientos con granaderos. Estoy empezando a hacer teatro y vivo en esa vorágine política. Un año después estoy en el politécnico, y me toca el movimiento del 68. Me inauguro así y pues me marca.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;―¿Has intentado explorar otros temas, otros terrenos dentro de la dramaturgia, fuera de lo político?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;―Yo quiero dejar una obra dramaturgia de amplio espectro, pero parece que estoy pasando nada más como el dramaturgo de la guerra sucia o del 68, estoy trabajando arduamente para trascender eso, pero efectivamente, lo traigo pegado, intrínseco en mí, me intento bañar, limpiarme con lejía, descocarme ideológicamente, coquetear con las derechas, pero no, ahí está metido. Y que le vamos a hacer, no me lo quito.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;―Pero ha habido intentos… &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―Fíjate, en una de mis cosas recientes, escrita el año antepasado, que se llama Crecidito para amar, hay una chiquilla, veinteañera, a quien su novio le propone irse a vivir juntos, asunto muy de nuestro tiempo; ella, en lugar de contestar inmediatamente, se pone a preguntarles a sus tías y a su mamá que onda con la vida, que onda con el amor, que onda con todo eso, entonces se transforma en seis historias de vida sensacionales; son historias de mujeres, muy humanas, profundas; tenía cinco historias de las cuales partí y desarrolle el trabajo, creo que profundamente homenajeante a las mujeres en cuestión, pero hubo una sexta que se metió solita, y resultó ser la marida de un guerrillero desaparecido, es decir, hasta en eso se me meten estos fantasmas del pasado.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;―Los temas sociales, la guerrilla, el 68, no sólo están presentes en tu trabajo como dramaturgo, también en el que realizas como editor e investigador teatral, ¿el teatro social es el único que le interesa a Felipe Galván?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;―A mí me interesa el teatro que toca condición humana, creo que eso es lo básico, lo fundamental. El teatro no es un divertimento, no es una bocina noticiosa, no es un divulgador de ideología; claro que puede ser todo esto, como dice Bertolt Brecht, el teatro divierte enseñando, e indudablemente que puede ser educativo y claro que nos puede dar ideología, pero lo fundamental del teatro, como de todo arte, es que toque condición humana; ese el teatro que me interesa; para pendejaditas los Mascabrothers, esos son divertimento; para teatro ideológico tenemos al “Llanero solitito”, a la brigadas de las iglesias franciscanas que siguen haciendo teatro igualito que como lo hacían en le siglo XVI pero con mucho menor trascendencia. Entonces el teatro se puede utilizar como vehículo de muchas cosas, pero si es arte debe tocar condición humana, hilvanar en las profundidades de los sentidos, de la racionalidad, de las problemáticas de los seres que viven en estos tiempos, y bueno ese es el teatro que me interesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dramaturgia y puesta en escena &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Como tallerista, editor e investigador teatral, Felipe Galván a estado en contacto con las generaciones de dramaturgos mexicanos que precedieron a aquella de la cual él formó parte como alumno de Emilio Carballido. Respecto a la más reciente, la de los nacidos a finales de los setenta y principios de los ochenta, que crece con el impulso de los encuentros y concursos que organiza el también dramaturgo Luis Mario Moncada, y considerada por otros dramaturgos, como Víctor Hugo Rascón Banda, como la generación “del agua” por ser incoloros, insípidos e insaboros, Galván opina:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;―En esta generación hay de todo como en todas las generaciones. Estamos en un momento de transición; en este momento no está tan claro hacia donde vamos, y eso se refleja en la dramaturgia, en la producción artística. Quizás acendrado por una problemática que no es de los dramaturgos, es una problemática de generación, una generación sin paradigmas, sin caminos claros, aparentemente sin alternativas, entonces, esta generación de dramaturgia mexicana, es reflejo de esta juventud mexicana que a su vez es reflejo de esta juventud mundial. Sin embargo, tú ve a los chamacos que estuvieron en Ola nueva ―encuentro de dramaturgia joven celebrado en Acapulco a finales de 2006―, hay algunos interesantes, a mi me llama mucho la atención Luis Ayllón que por supuesto no es incoloro, insaboro ni insípido. Es una discusión larga, a mi me gustaría poner frente a frente a Víctor Hugo Rascón Banda y a Luis Mario Moncada, para debatir esto, pero no se han dejado.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;--Si esta generación responde a la realidad mexicana, ¿por qué no se vinculan estas propuestas dramáticas con las puestas en escena de los directores mexicanos y finalmente con el público?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;―No hay el vínculo porque no se busca el vínculo, los directores mexicanos a partir de los setenta, entraron en una etapa de soberbia, justificable pero ya demasiado larga, en la que el señor director desplaza la dictadura del autor, en aras de esto, los directores buscan su propio discurso, buscan su propia elaboración, y buscan su propia voz, pero como la mayoría no escribe aunque lo intenten… Por ejemplo Luis de Tavira, intenta escribir algo y ves que no, que no lo llamó la genética por ahí, entonces tienen que recurrir a los dramaturgos y buscan duplas esporádicamente, pero estas duplas son como: “te voy a hacer el favor de montarte. ¡Ah!, pero te voy a transformar, porque lo que yo quiero decir no es eso”; entonces hay una falta de sensibilidad de la praxis.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;― Tampoco los dramaturgos se acercan a los directores.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―Claro, los clásicos escribían a la par de quienes los dirigían, y el ejercicio no era separado; los textos se escribían para la escena paralelamente a como se estaban montando, después de la primera temporada, de que el público reconocía la obra, después de haber vivido su ciclo escénico, se guardaban la obra en una edición literaria, como una manera de preservar un acto que es por naturaleza efímero, como es el hecho escénico. Con la dinámica de los años, las superespecializaciones del siglo XX, generaron el dramaturgo que escribe para la publicación, o para que sus amigos conozcan sus obras, o para mandar al premio nacional de dramaturgia; ya no se escribe para la escena, es algo que debemos recuperar.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;―¿Cual es el papel que juega entonces la publicación de obras teatrales?, tú mismo eres editor y has coordinado diversas antologías de dramaturgos mexicanos en diálogo con los de otros países como Chile o Argentina…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;―Es importante pero no es el fin. Decir que el texto teatral es literatura es un conrtrasentido, el texto teatral es una partitura para la escena, una partitura que sigues o no sigues, que respetas o no respetas, que te importa o no te importa, que la conoces o no la conoces. La publicación sirve para que aquí en México podamos conocer a Eduardo Rogner que está en Buenos Aires haciendo cosas interesantes, a Antonio Álamo que está en Madrid haciendo cosas importantes. También es una forma de preservar las propuestas teatrales; cómo acceder a Aristófanes, a Sófocles, a Eurípides, por mencionar sólo algunos, lo más cercano que tenemos son los textos. Y a partir de allí el director hace lo que su capacidad, su sensibilidad y sus necesidades le dan. Un texto escrito debe ser visualizado como un punto de partida para escribir un texto escénico.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;―Aunque esta reescritura implique modificaciones en el texto dramático?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―El dramaturgo que no quiera que le cambien un punto o una coma, pues que dirija sus obras; yo cuando dirijo a Galván soy profundamente irrespetuoso, y Galván termina de rehacerse en el montaje, cuando no están editadas las obras qué bueno, pero cuando están editadas, hay que retrabajarlas en una segunda edición, hay que hacer un planteamiento literario diferente, una partitura distinta. Esto es dialéctico, lo que más me gusta es primero montar y después editar, porque entonces ya doy la versión de lo que en mi montaje se hizo, que no necesariamente tiene que ser respetado al pie de la letra, sino implicara que el director adose su sensibilidad, su lenguaje, sus interculturalidades, sus timbres y sus voces. Además, no hay posturas totalitarias, así como hay dramaturgos que no admiten un cambio, hay dramaturgos abiertos a trabajar con los directores, y generar nuevos textos; y lo mismos con los directores, así como hay exquisitos que siguen poniéndole la lapida de muerte a la dramaturgia mexicana, pues hay directores que entienden, saben y platican con las voces, con las plumas de sus contemporáneos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dramaturgia poblana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Aunque nacido en el Distrito Federal, gran parte de la trayectoria de Felipe Galván se ha desarrollado desde Puebla, tanto en el terreno de la creación como en el de la docencia y la investigación, sobre la dramaturgia poblana, el también académico de la Universidad Autónoma de Puebla, dice:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;―Hay una intermitencia [de la dramaturgia poblana] en el concierto mexicano; desde los jesuitas del siglo XVII, tu observas uno o varios poblanos en el concierto nacional, ahora tu puedes hablar de un Alejandro Ferrero en ediciones nacionales, de un Ricardo Pérez Quitt, por mencionar algunos; así podrías hablar de la poblana Elena Garro. El problema no es que existan o no existan, sino que al final, la trascendencia de los movimientos regionales se mide a niveles nacionales. Puebla ha aportado en toda la historia y sigue aportando dramaturgos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;―Pero no hay un movimiento teatral en Puebla, si hay talentos, ¿cual es el problema?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―El problema es para el poblano que se no sale de Puebla y tiene que enfrentar la incultura gubernamental y universitaria poblana. Hay estados y ciudades muy preocupadas desde hace décadas por impulsar a su gente en arte, en cultura; desgraciadamente, por los últimos 30 años, no ha sido así en Puebla. Fíjate que ya estamos a punto de llegar al estado número diez que tiene sistema estatal de creadores de arte, yo no se si en Puebla se lo ha planteado siquiera esta administración. Podríamos decir que de los 80 para acá ha sido poca la participación de autoridades, gubernamentales y universitarias, en pos del apoyo infraestructural del arte y de la cultura, pero ese no es problema de los creadores, los creadores trascendentes producen en otras partes, si aquí no se puede van y lo hacen en otra parte, pero sí hay que recordarle permanentemente a las autoridades que tienen que invertir más en la cultura, en el arte.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;―A pesar de ello hay autores que están proponiendo desde aquí. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―Y hay plumas interesantes: Ferrero, Marko Castillo, William Sayago, son tres nombres de trascendencia nacional; hay muchos más y habría muchos má, si hubiera una practica permanente de desarrollo, de infraestructura, pero los muchachos tienen que irse a buscar posibilidades a otros lugares, es muy complicado. Mako Castillo ha producido localmente cosas suyas; Ferrero ha producido mucho aquí con su grupo la cuchara; Sayago ha tenido que irse a México y allá ha producido cosas, y también otros y otras están en esa búsqueda de desarrollo. Entonces Puebla sigue teniendo un enorme potencial, muchas promesas; en cualquier momento podría tener un movimiento tan o más importante que el de Sinaloa, que el de Jalisco; le falta bastante para tener los niveles de Veracruz, allá te espantas en positivo, pero los gobiernos estatales, municipales, las universidades, meten grandes cantidades de inversión, y pues obviamente tienen ejércitos de creadores, aquí también podemos tener ejércitos de creadores; insisto, el problema de Puebla no son los creadores poblanos, son los insensibles burócratas culturales gubernamentales y universitarios.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-738605730890617375?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/738605730890617375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=738605730890617375' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/738605730890617375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/738605730890617375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/05/felipe-galvan-desde-la-trinchera.html' title='Felipe Galvan desde la trinchera teatral'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDYkWqImEbI/AAAAAAAAAAs/GFwS4X0J8Cg/s72-c/Felipe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-1037996450505727483</id><published>2008-05-22T18:35:00.000-07:00</published><updated>2008-05-22T18:44:04.388-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Entrevista'/><title type='text'>Entrevista en dos actos con Barbara Colio*</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDYhV6ImEaI/AAAAAAAAAAk/gkxBn6hBg-g/s1600-h/Barbaracolio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5203383079739462050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDYhV6ImEaI/AAAAAAAAAAk/gkxBn6hBg-g/s320/Barbaracolio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Primer Acto:&lt;br /&gt;La dramaturgia mexicana actual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escenario: Jardín de la Casa de la Cultura de Acapulco, Guerrero; una banca metálica de diseño barroco, bajo una ceiba, rodeada de vegetación tropical; al fondo puede verse un teatro al aire libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo: Finales del 2006, durante la celebración del primer encuentro de Dramaturgia Ola Nueva organizado por el grupo Arte Vivo del puerto de Acapulco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bárbara Colio, integrante del Sistema Nacional de Creadores, acaba de impartir una conferencia titulada Presencia y presente de la dramaturgia mexicana, en un auditorio sin aire acondicionado donde a los 35 grados reportados por el climatológico se le suma el calor de un centenar de asistentes. Por eso prefiere ser entrevistada al aire libre.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―¿Cómo ves la dramaturgia mexicana actual?&lt;br /&gt;―Creciendo por generación espontánea, por todos lados. Esta surgiendo más de la gente que empieza haciendo teatro que de la Academia. Tú lo sabes, hacer teatro es una faena muy difícil, se necesitan muchas cosas: se empieza actuando, luego se produce, luego también se dirige, luego ‘necesito un texto’, ‘chin, no encuentro ninguno que me guste’, ‘bueno, lo escribo yo’. Y te avientas, tomas el toro por los cuernos, lo produces y lo muestras al público. Por ello creo que la dramaturgia mexicana de hoy, es una dramaturgia de riesgo.&lt;br /&gt;―¿Ese es el rasgo común de la nueva generación de dramaturgos?&lt;br /&gt;―El rasgo común es que es común. Por ejemplo, aquellos autores que se montaban a mediados del siglo XX, eran un grupo muy determinado; el paso de una generación a otra se daba casi como por herencia; unos eran maestros de pupitre y pluma de la siguiente generación -con honrosas excepciones como Oscar Liera por allá en Sinaloa, por citar sólo uno- pero hoy cada vez existe menos ese paso de estafeta. Los dramaturgos crecen por cuenta y riesgo propios.&lt;br /&gt;―¿Que ya no existan grupos como los que se formaron en torno a Argüelles o Carballido, significa que tampoco hay voces y búsquedas comunes?&lt;br /&gt;―No lo sé. A mí me parece muy sano que cada quien escriba lo que se le dé la gana. Eso habla de algo vivo, algo que palpita. Me parece muy saludable que existan voces y opiniones distintas, donde cada quien tenga que defender lo suyo. Se está en el proceso, pero aún falta conocer muchísimo de lo que se hace en todo el país, no sólo de los que invitan a este tipo de encuentros, o de los que ya nos conocemos, sino de aquellos que en cualquier lugar de México ya están escribiendo sin hacer mucho ruido.&lt;br /&gt;―En los últimos años han surgido encuentros de dramaturgia joven como el que se realiza cada año en Querétaro, y ahora el encuentro Ola Nueva en Acapulco. ¿Se ha fortalecido la nueva dramaturgia con estos encuentros?&lt;br /&gt;―Son foros de difusión, de discusión, de encuentros y choques. Significan que no estamos hablando solos. Los poetas y los narradores siempre han sido muy dados a reunirse, pero los dramaturgos no. Antes no había este tipo de eventos y esa sí que sería una característica de los jóvenes dramaturgos: tratamos de conocemos aunque vivamos en distintas ciudades. Sin embargo, creo firmemente que además de mostrar el trabajo, deberíamos ser mucho más rigurosos y enfocarnos en discutir sobre la postura, pensamiento y poética de nuestra dramaturgia: ésta es mi creación, pero ¿cuál es mi visión?, ¿cuál es mi apuesta?, ¿cuál es mi punto de crítica? Que ya no baste nada más con mostrar tu última obra y esperar el aplausito, sino en ir a fondo, analizar lo propio y lo del vecino más allá de la mesa del café o la barra de la cantina, sino es un foro abierto a la vista de nuestro tiempo.&lt;br /&gt;―¿Hace falta crítica?&lt;br /&gt;―Crítica teatral, hay poca en México. Y de pronto, el nivel de la crítica es como muy de gustos propios, además, se enfoca principalmente en el hecho escénico, nada más. Me parece que aun no hay la debida reflexión sobre el hecho dramatúrgico en México (hecha por mexicanos, ya que en el extranjero es tema favorito de varias universidades y centros especializados de investigación). Bien, te pregunto yo a ti, ¿Cuándo has visto publicada la reseña de un libro de obras de teatro en alguna de las principales revistas literarias del país? ¿Te has preguntando por que tu respuesta es “nunca”?&lt;br /&gt;―¿Cuál es la discusión que se necesita?&lt;br /&gt;―Sin entrar a la polémica de si el teatro es literatura o no, de lo que estamos hablando aquí es de “literatura dramática”, de la obra en el papel, y una de las cosas de lo que me encantaría debatir es de la dramaturgia dentro de la literatura mexicana; no como un ente aparte en que sólo sus agremiados participen, sino insertado en el análisis del panorama literario de nuestros días. (A veces me da la sensación de que funciona como un debate de géneros, como si a la dramaturgia le pudieran otorgar el derecho al voto en el podium literario mexicano). En fin, todo lo que te he dicho podría resumirlo en que creo en el rigor, creo en que lo que hay que buscar es la excelencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bárbara Colio es originaria de Mexicali, Baja California; inicia su trabajo teatral en 1998, como actriz, y es en 1997 cuando incursiona en la dramaturgia; su formación como tal la obtiene en España, en la Escuela de Letras de Madrid y en el Royal Court Theatre de Londres, Inglaterra. Sus obras se han representado en Estados Unidos e Inglaterra, así como en algunos estados de la republica mexicana, incluido Puebla. Como dramaturga y tallerista ha tenido la oportunidad de viajar por el territorio mexicano y fuera del país.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―¿Cuál es la situación de la dramaturgia mexicana en relación a las puestas en escena? O en otras palabras, ¿se monta teatro mexicano en México?&lt;br /&gt;―Mira, hay un ensayo que publicó Enrique Olmos en la revista Paso de Gato, con estadísticas sobre cuantos (dramaturgos) mexicanos y cuantos extranjeros se montan en México en producciones del Estado y aparece que está casi en un 50–50. Sin embargo, tenemos la impresión de que no es así y creo que ahí intervienen los factores: publicidad e interés. Sí se está montando teatro mexicano porque los mismos autores estamos dándole, rolando el texto y consiguiendo la producción a brazo partido; pero a la hora de la hora estos no tienen tanta difusión o aceptación general como si montamos un Shekespeare, Pinter, o al último alemán famoso. Me parece que aun existe cierto recelo hacia lo creado por un autor mexicano, por algún motivo se prefiere a lo que ya se probó en algún remoto lugar del extranjero y ¡Ah!, entonces es bueno y aquí nos tiene que gustar. Por ejemplo, hay una gran invasión de dramaturgia canadiense en la cartelera mexicana, y de pronto nos topamos con textos que realmente no son tan buenos, mientras aquí tenemos una lista de 10 textos mexicanos mejores que esos sin montarse.&lt;br /&gt;―Qué les falta a los dramaturgos mexicanos para consolidarse?&lt;br /&gt;―Venderse bien. Creer mucho más en lo que hacemos. Esa es la tarea, además de ser creador, que ya de por sí es difícil, ser promotor de tu propio trabajo… Hay autores que son muy buenos pero son muy tímidos y nomás no se les da, pero pues no hay de otra. En México no hay de otra.&lt;br /&gt;―¿Qué papel juega entonces el estado en la promoción y difusión del teatro nacional?&lt;br /&gt;―Me parece imposible que el estado se haga cien por ciento responsable de la producción y la promoción teatral de México, si no ha podido hacerse cargo cien por ciento de que haya luz y agua en todo el país, ahora imagínate serlo de su patrimonio cultural. Lo primero sería que el Estado y sociedad sean concientes de que las expresiones artísticas, son eso, el patrimonio invaluable de la nación. En pro de ello, tendríamos que encontrar los mecanismos para que la iniciativa privada también participe sin que esto signifique que el Estado se desligue de su responsabilidad, ni se le prive a la creación de su libertad. El Estado tendría que repensar y modificar las leyes fiscales de forma que incentiven la colaboración entre estado, iniciativa privada y sociedad en beneficio de todos. Sé que en Brasil han hecho ciertas reformas a la ley para estos casos y han tenido bastante éxito. Hay mucho que hacer y replantear al respecto.&lt;br /&gt;―¿Se ha hecho algo para difundir el teatro mexicano en otros países?&lt;br /&gt;La presencia del teatro mexicano en el extranjero es nula. Ya sé que me van a decir que cómo me atrevo a decir tal cosa, pero el hecho de que últimamente por ahí hay alguna presencia en Francia, Alemania, Inglaterra, dada por ciertos acuerdos institucionales y otras por autores aventados que se brincan el charco o de allá los llaman, y eso es maravilloso, a mí no me parece suficiente. Yo no me conformo con eso. La presencia del teatro mexicano se da a través de festivales, pero si te vas a España y preguntas por los nombres de tres autores ingleses te los van a dar de sobra, pero si en la misma España preguntas por tres autores mexicanos, no te van a poder darte ni uno. El día que haya tantos montajes de mexicanos en el extranjero como de extranjeros aquí en México, entonces diré que sí, que sí hay una verdadera presencia. Perdón, tu pregunta es si se hace algo al respecto para difundir... pues lo único que puede hacer uno para ello, es escribir bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo acto:&lt;br /&gt;Las Pequeñas certezas de Bárbara Colio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las preguntas de esta parte de la entrevista fueron enviadas a la dramaturga por Correo electrónico y es ella quien describe el&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Escenario: México D.F. en mi departamento. A unas horas de haber aterrizado. Esta mañana estaba en Mexicali tomándome un café con mis padres, helándonos dentro de casa, pensando si sería posible que nevara (sólo una vez ha ocurrido en la historia). Ahora me tomo un té en mangas de camisa, con mi maleta tras de mí pidiéndome que la desempaque y yo me hago la desentendida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo: Principios de 2007, luego de la publicación de la obra Pequeñas certezas, dentro de la serie La Centena, de Ediciones el Milagro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En 2004, Bárbara Colio obtuvo el Premio Internacional María Teresa de León para Autoras Dramáticas, convocado en España por sus Pequeñas certezas, obra en la que explora la presencia de alguien a través de su ausencia: Mario desaparece y en su búsqueda familiares y amigos encuentran que las versiones de cada uno de ellos en torno a la misma persona son distintas y a veces contrapuestas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―¿Por qué la ausencia como tema?&lt;br /&gt;―A la obra le precede un pensamiento “Si no guardas al menos una fotografía de del tránsito de tu vida, ¿cómo podrías saber que no todo fue un sueno?” Joyce dice en boca de Sthepen Dedalus “Un hombre que ha desaparecido por muerte, por ausencia, por cambio de costumbres” Estas dos ideas me han acompañado en buena parte de mi obra dramática, nuestra existencia se conforma de todo lo que tenemos y también de todo lo que hemos perdido. Cuando nuestro cuerpo pierde un órgano, él mismo se protege llenado ese vacío con la creación de nuevas conexiones, así en la vida, cuando se nos extrae un amor, una presencia, un ser que es parte de nosotros, también debemos llenar ese vacío. Uno se presenta ante los otros como ese que se ve ahí, pero sólo uno sabe de todas las ausencias, las muertes, los cambios de costumbres que nos acompañan y que nos hace ser lo que somos.&lt;br /&gt;―Son cinco los personajes que se enfrentan a esta ausencia desde diferentes perspectivas, ¿que tienen de Bárbara Colio cada uno de ellos?&lt;br /&gt;―Cada personaje fue creado por algo que vi, algo que leí, alguna conversación ajena que escuché, dos de ellos son inspirados en algunos amigos míos, más de una frase corresponde a más de una muestra del abanico de mis propias paranoias. La empecé a escribir por mi propio miedo de desaparecer. Cada imagen y palabra ha sido procesada por mi cabeza, por mi espíritu, escritas por esta mano, ¿Cómo no tendrían algo de mí?&lt;br /&gt;―Los títulos de las escenas tienen relación con el proceso fotográfico, ¿cómo se da este encuentro entre la historia y la fotografía? ¿Por qué?&lt;br /&gt;―Los títulos y la estructura de la obra corresponden como dices, al proceso fotográfico, y así como una fotografía va apareciendo poco a poco en el papel mientras éste se moja con la sustancia reveladora dentro del cuarto oscuro, así la pieza se va develando a sí misma. Esto entre algunas cosas mucho más complejas de explicar en esta entrevista, entre mi estrecha relación con la fotografía que tengo desde niña.&lt;br /&gt;―Pequeñas Certezas ya había sido publicada dentro de la colección de la Asociación de Directores de Escena de España, ¿qué significa para ti la edición de esta obra en México?&lt;br /&gt;―Un triunfo. Verdaderamente fui muy feliz cuando David Olguín me dijo que la consideraría para la siguiente camada de libros de La Centena, ya que es una editorial impecable y que tiene una amplia distribución en México a precios muy accesibles. Es muy padre que tu trabajo se distribuya por toda Europa y Sudamérica, como sucede con la colección ADE, pero bueno, el que se haga ahora México es un logro especial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Bárbara Colio ha publicado la mayoría de sus obras, entre sus títulos se puede mencionar La habitación, premio estatal de literatura Baja California 2002, La boca del lobo, A propósito de Alicia, Ascenso, Ventana amarilla, Intimidades, Cinco para las cinco y, Teoría y practica de la muerte de una cucaracha (sin dolor); en todos los casos se trata de textos intimistas, en los que la autora muestra su punto de vista sobre la naturaleza humana.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;―¿Cuál es tu apuesta como dramaturga?&lt;br /&gt;―Provocar una emoción. Que los personajes, en sus conexiones con los otros, con ellos mismos, hagan chispa, cobren vida. En mis obras no suceden grandes cosas: vamos, no apuesto a un impacto visual, a un golpe temático, al hachazo, no hay explosiones, nadie se ve morir, pero algo se mueve dentro de los personajes, algo se quiebra, hay “crack” que casi no es audible. Algo aparentemente pequeñito cambia el estado de las cosas, creo que la vida es así; creo que lo más apasionante de la vida son los pequeños momentos, los caminos que se bifurcan y decides tomar uno, sin una decisión conciente quizá, y ese movimiento implica una avalancha en tu vida. Mis obras no tienen final, no hay conclusiones y cada quien debe armar las piezas, no hay un “fin”, termina cuando el personaje empieza a vivir una vida distinta a como hasta entonces la conocía. Mi teatro es una serie de viajes al interior de las emociones humanas sin boleto de regreso, van hasta donde me ha sido posible llegar, me lleva el querer saber que es lo que somos, de que estamos hechos. La sustancia, la chispa de la que te hablaba antes, quizás suene todo esto algo incoherente, pero lograr esa chispa de emoción a través del tejido de palabras, de silencios, de acciones, verdaderamente me apasiona.&lt;br /&gt;―¿Tu trabajo como escritora tiene que ver con tu experiencia como actriz?&lt;br /&gt;―Mucho. Me recuerdo a mí misma frente a textos que leía e intuía que no comprendía del todo para poderlos actuar. Me obsesionaba entender por mí misma más allá de lo que el director me dijera, que no era mucho. Lo que podían provocar las palabras unas con otras, me era muy atractivo. Me gustan las palabras, más las que no están. En mi trabajo hay grandes huecos de palabras no dichas y sin embrago están ahí. El lenguaje que me gusta manejar es más cercano al que se dice que al que se escribe, sé lo que se necesita como actriz para darle a vida a un personaje, y como escritora intento dejar esas pistas.&lt;br /&gt;―¿Piensas en el espectador?&lt;br /&gt;―Cuando escribo pienso en la vida, en cómo funciona; no pienso en la escena. Ahora, pienso en el espectador como en un receptor, en aquel que va a recibir el efecto. Técnicamente hablando, uno tiene que saber crear ese efecto y hasta cierto punto, dirigirlo. Por ejemplo, manejar los tiempos en que se le va a dar tal información, como se la voy a dar, el ritmo, qué le voy a insinuar o qué le voy a soltar como piedra en pro de ir construyendo la imagen que deseo que el receptor reciba, es como, construir el rompecabezas que yo quiero jugar con él.&lt;br /&gt;―¿Cómo influye tu entorno en lo que escribes?&lt;br /&gt;―Yo crecí en el desierto, aunque he vivido en ciudades enormes y muy agitadas que me han influido mucho también. Pero mi origen es el desierto. Un desierto con frontera al mar, con frontera a otro país. Creo que eso me ha enseñado a saber esperar, a contemplar, a saber ver las cosas y no dejarte de asombrar por cada brote de vida. Salir a tu jardín y descubrir que ha salido una flor, es un gran acontecimiento. La luz plena, los vastos horizontes del desierto donde cualquiera podría decir que no hay vida, que es infértil, y sin embargo, si tienes el tiempo y la paciencia de quedarte ahí, de esperar y contemplar, la vida se te desborda. De eso hay mucho en mi teatro, juego a los escondites, juego a ver quién y qué encuentran. Lo más emocionante es cuando esto sucede.&lt;br /&gt;―Ahora, como parte del Sistema Nacional de Creadores, ¿hacia dónde va tu búsqueda?&lt;br /&gt;―Hacia la misma dirección de todo lo que te he platicado. Se puede buscar en los estilos, las formas, en arriesgarte a hacer cosas distintas, brincar otras fronteras, no conformarte con lo ya obtenido, pero creo que en el fondo, la esencia de mi escritura va hacia un mismo sitio. ¿Cuál? Aquí esta escrito ya, búscalo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;*Publicada en el suplemento Fronda en febrero de 2007&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-1037996450505727483?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/1037996450505727483/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=1037996450505727483' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1037996450505727483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/1037996450505727483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/05/entrevista-en-dos-actos-con-barbara.html' title='Entrevista en dos actos con Barbara Colio*'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDYhV6ImEaI/AAAAAAAAAAk/gkxBn6hBg-g/s72-c/Barbaracolio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-7654070156766717793</id><published>2008-05-21T16:07:00.001-07:00</published><updated>2008-05-22T18:48:15.435-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Entrevista'/><title type='text'>Quién dice sombra o los errores de una generación*</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDStLjPL3VI/AAAAAAAAAAc/VVOFA8Oc37I/s1600-h/Palou.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202973883468864850" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDStLjPL3VI/AAAAAAAAAAc/VVOFA8Oc37I/s320/Palou.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El escritor Pedro Ángel Palou, estuvo en el Salón Barroco del Edificio Carolino, para impartir una conferencia a alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAP, como parte del Tercer Encuentro de Estudiantes de Lingüística y Literatura; en la que habló sobre el papel del novelista como “ser humano solitario y reflexivo que se pregunta, no para hacer más inteligible el mundo, sino para ahondar en la perplejidad”.&lt;br /&gt;Pidió también a los estudiantes, recordando la presencia de Xavier Velasco en este mismo encuentro, “no irse con la finta” de que la literatura no se estudia, se vive; y les aseguró que “la literatura sí se estudia y se estudia con seriedad” y que para ser un hombre de acción antes, los escritores como Hemingway, eran pilotos de guerra y cazaban leones en áfrica y ahora, otra vez en clara referencia al autor de Diablo guardián, “basta con cantar un rap”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Es obvio quien es quien &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Entrevistado al finalizar su charla con los estudiantes, Pedro Ángel Palou habló sobre Quien dice sombra, su más reciente novela, en la que habla de un grupo de escritores vencidos que no han logrado realizar una obra significativa y algunos ni siquiera publicar un texto.&lt;br /&gt;Este grupo de escritores tienen su referente real en los que participaron, hace veinte años en el taller que Miguel Donoso impartía en la Casa de la Cultura de Puebla, y aunque los nombres están cambiados, dijo, “no es una novela en clave, porque es bastante obvio quien es quien”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pincelada autobiográfica&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la novela no pretende ser el retrato sociológico de una generación, “no me interesa mucho saber que ha pasado con el movimiento literario en Puebla porque en buena medida creo que no ha habido un movimiento literario en Puebla, ha habido creadores individuales, escribiendo obras individuales”.&lt;br /&gt;Además, en la novela, “también hay una serie de ficciones alrededor; Vargas Llosa por ejemplo, siempre dice que todo novelista escribe novelas autobiográficas y que hay un elemento añadido, yo diría exactamente al revés, todo escritor tiene muchos elementos añadidos y le da una pincelada autobiográfica”.&lt;br /&gt;En este sentido, indicó que “si bien los personajes que están en esa novela, tienen características similares a las personas, las personas no son culpables de lo que hagan los personajes dentro de la novela; muy pocas de las anécdotas son exactas o están contada por amor a la realidad, porque el novelista no debe tener amor a la realidad, debe tener amor a la verdad de las mentiras, la verdad de la ficción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Abreviar la vida &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La historia de Quien dice sombra, se desarrolla, a la manera del Ulises de Joyce, en un solo día, el 8 de octubre de 1990, cuando este grupo de escritores se encuentra en una fiesta con su maestro, Miguel Donoso y “encuentran sobre todo, sus humanidades con él”.&lt;br /&gt;Es por necesidad narrativa que muchas de las anécdotas reales tuvieron que ser modificadas, “es decir, si yo las hubiera contado como eran, no hubieran tenido el mismo peso ficticio, ni le hubieran dado la fuerza necesaria; toda la novela está construida de manera que al final llegues a una fiesta, para eso tiene que haber una gran intención vital en un único día”.&lt;br /&gt;Dijo que la forma en que estas anécdotas están contadas “es una manera como de abreviar la vida y la biografía de cada uno de ellos en un único día, para construirlos de forma tal que cuando llegues como lector y lleguen todos a la fiesta, la tensión dramática de la novela sea tan fuerte que estés esperando que pase allí una especie de guerra fraticida entre los viejos compañeros del taller, ya no cuento más porque ese es el fin”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El error de la generación &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pedro Ángel Palou aseguró también que la generación a la que pertenece “literariamente hablando, por haber estado en ese taller”, no por edad, porque se trata de escritores “diez o doce años mayores que yo” cometió un error y “fracaso terriblemente”.&lt;br /&gt;Ese error fue “no formar jóvenes; se quedaron pensando que eran los poetas, los novelistas y los cuentistas de puebla y que lo iban a seguir siendo toda la vida, y en ese error llevaron su propia penitencia”.&lt;br /&gt;Comentó que conocía incluso casos, “que no están por supuesto en la novela, de gente que sistemáticamente impedía que cualquier joven escritor tuviera acceso a lo poco que tenían de poder, que eran algunos medios de publicación en Puebla, y lo que ocurrió es lo que ocurre naturalmente, la gente va a publicar a fuera y la nueva generación es ahora una generación mucho más importante, tienes a gente que está haciendo cosas interesantísimas y que está publicando nacionalmente, algo que en mi generación era impensable”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El crack&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Respecto a su pertenencia al Crack y el escepticismo que provoca en otros escritores el hecho de que un grupo se auto proclame, aseguró que “en México siempre se pertenece a grupos pero no se acepta; no sólo literariamente hablando sino en todos los casos, hay masones que nunca dicen que son masones, hay escritores que pertenecen a un grupo y dicen ‘no, con Octavio Paz tenía una relación de amistad, nada más’ y realmente les mandaba y les decía lo que tenían que hacer, y contra quien tenían que actuar, es un problema más bien endémico del grupo literario en México”.&lt;br /&gt;Afirmó que al anunciarse como grupo, “el Crack tuvo una enorme valentía que le costo mucho también, incluso muchos años de ostracismo, porque en México se ve con suspicacia; se piensa: ‘ah, es un grupo que quiere vender’, y aquí lo interesante no está en eso, querer vender como escritores es querer tener lectores; cosa que desde mi punto de vista no tiene el menor de los problemas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vender libros, no imagen &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Aseguró que para que un escritor sea exitoso no necesita convertirse en publirrelacionista, “hoy en día todos los escritores importantes en México tienen agentes literarios, el que hace las relaciones públicas es el agente, no uno; uno escribe un libro, se lo manda al agente y el agente hace todo el trabajo de gestión; después viene, como cualquier producto que sale a la venta, un periodo de mercadeo, en eso sí tenemos que estar presentes si queremos que el libro tenga algún impacto”.&lt;br /&gt;Agregó en este sentido que hay escritores que “no sólo están haciendo relaciones, sino que están convirtiéndose en una imagen vendible; alguna vez, discutiendo con Elena Poniatovska decía, ‘lo peor que me pasó con el Alfaguara es que me sentía desodorante’, bueno, hay escritores a los que les encanta sentirse desodorante, y lo hacen con todo gusto; lo que venden no es una obra literaria, es su imagen pública”.&lt;br /&gt;En ese sentido, aseguró que lo que buscan los miembros del Crack “es vender libros, no vender imagen; no veo yo a Jorge Volpi saltando arriba de esa mesa (la del Salón Barroco, la misma que durante su charla uso Xavier Velasco a manera de percusiones para cantar su rap), ni lo va a hacer nunca, está vendiendo lo que es él, un escritor y un intelectual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La perversión del mercado &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Agregó que “si juegas a la perversión es muy rápido pervertirse, pero puedes jugar las reglas del juego del mercado, porque al final de cuentas el libro es una mercancía, sin pervertir ni lo que está dentro del libro ni el propio proceso de promoción, porque es muy fácil caer en la otra tentación y cantar Rap”.&lt;br /&gt;Agregó en este sentido que aunque las trayectorias individuales de los miembros del crack son muy distintas, “hay un criterio de ética del grupo, que si bien vende, vende libros, vende literatura, no vende imágenes preconstruidas”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Publicada en Intolerancia Diario &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-7654070156766717793?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/7654070156766717793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=7654070156766717793' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7654070156766717793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/7654070156766717793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/05/quin-dice-sombra-o-el-retrato-de-los.html' title='Quién dice sombra o los errores de una generación*'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDStLjPL3VI/AAAAAAAAAAc/VVOFA8Oc37I/s72-c/Palou.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-4147574334264113590</id><published>2008-05-21T15:39:00.000-07:00</published><updated>2008-05-21T16:03:46.678-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Entrevista'/><title type='text'>La literatura, otra forma de explicarse el mundo*</title><content type='html'>&lt;p align="right"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDSnljPL3UI/AAAAAAAAAAU/AwOcSGnE_Bw/s1600-h/Lomel%C3%AD.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202967733075696962" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDSnljPL3UI/AAAAAAAAAAU/AwOcSGnE_Bw/s320/Lomel%C3%AD.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fisico de profesión, maestro en Ecología y candidato a doctor en Filosofía de la Ciencia, Luis Felipe G. Lomelí es, además de científico, uno de los cuentistas jóvenes que mejor explora la condición humana y la influencia que tiene el contexto socioeconómico y particularmente la violencia en las relaciones interpersonales.&lt;br /&gt;Como escritor, Lomelí obtuvo en 2001 el premio nacional de cuento San Luis Potosí con Todos los santos de California, libro que se convirtió en su primera publicación bajo el sello de Tusquets; en el 2004, recibió el Premio Edmundo Valadez con El cielo de Neuquén, cuento que forma parte del libro Ella sigue de viaje, su segunda publicación con esta editorial.&lt;br /&gt;También en el 2004 fue parte de la primera generación de becarios de la Fundación para las Letras Mexicanas en el área de narrativa, lo que le permitió centrarse durante un año en la creación literaria; sin embargo, sus logros en este ámbito no lo alejan de sus intereses científicos.&lt;br /&gt;En esta entrevista, Felipe G. Lomelí habló sobre esta dualidad en su quehacer, de la literatura como una forma de expresar su preocupación por la realidad social, sus influencias literarias y los diálogos que pueden establecerse a través de la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ciencia y literatura&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;―¿Qué fue primero, la ciencia o la literatura?&lt;br /&gt;―La ciencia. El gusto por la ciencia nace de la curiosidad, de preguntarle a mi papá por qué el cielo es azul y por qué el mar es saldo; a cierta edad la curiosidad es sobre otros temas, en la secundaria me empieza a gustar una chava y la ciencia no dice nada, de allí es el salto a la literatura.&lt;br /&gt;―Después de los premios y la beca, pensaste en algún momento dejar la ciencia para dedicarte de lleno a la literatura.&lt;br /&gt;―Sí lo he pensado pero luego no puedo; de hecho lo he pensado en los dos sentidos, dejar la literatura y dedicarme a la ciencia, pero tampoco puedo, no se puede dejar la literatura es como una necesidad.&lt;br /&gt;―¿Y la ciencia?&lt;br /&gt;―La ciencia es la ideología más poderosa de los últimos doscientos años por lo menos, es tan poderosa que ni siquiera concebimos que sea ideología, creemos que es lo que es, y es ideología. Las feministas son las que han tenido una crítica mucho más severa, más lúcida sobre como se maneja la ciencia como ideología para decir que la mujer es inferior, que el embarazo es una enfermedad --‘ya te aliviaste’--; y luego esto pasa al lenguaje popular y concebimos las teorías de los científicos como una verdad; muchos literatos lo toman como una verdad, utilizan metáforas de la ciencia para hacer literatura y a veces lo único que se hace es perpetuar una mentira. También se da, que es otra maravillosa ideología en la que se basa la ciencia, que es la ideología de la razón, que si algo es racional y es lógico, ergo es cierto, y ni siquiera nos detenemos a veces a pensar que Hitler era perfectamente racional, o que la eugenesia y andar castrando gente era muy racional. Entonces, lo bonito de estar en la ciencia es esto, ver como se construye esta ideología.&lt;br /&gt;―¿No te sientes dividido?&lt;br /&gt;―Pues sí, es complicadísimo. Cuando terminé la maestría y me quedé sin chamba, todavía no me daban el premio de San Luis, dije ‘voy a dar clases, así me va a dar tiempo de escribir y leer’; empecé a dar clases de ecuaciones diferenciales, era un soberano relajo cambiar el chip de estar pensando en integrales y luego tratar de escribir; a la hora de la hora escribí muy poco. Es complicadísimo pero ahí va.&lt;br /&gt;―Te lo pregunto porque la mayoría de los literatos piensa que para hacer algo con las letras hay que aventarse de lleno.&lt;br /&gt;―Sí, hay que aventarse de lleno a algo, en mi caso, es aventarme de lleno a entender que fregados pasa, que sucede con el mundo, y tanto la ciencia como la literatura me dan la manera de tratar de entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La ciencia no basta &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;―¿La ciencia no basta para entender?&lt;br /&gt;―Esas cosas que dicen, que todo puede ser modelado matemáticamente, no es cierto; las ecuaciones no sirven para representar porque a uno le dolió más cuando lo trono una pareja que cuando lo tronó otra; eso nada más se puede platicar y de eso se trata la literatura según yo, de contar lo que me sucedió, o lo que le pasó a tal compa, y en ese diálogo uno se encuentra. Los resultados de la ciencia tienen muy poco que ver con la humanidad, la humanidad entendida como toda esa carga de sentimientos. La ciencia tiene que ver con la secreción de tal o tal glándula, con el nivel de hormonas que tienes, pero no con cuanto te gustó.&lt;br /&gt;―¿Y la filosofía?&lt;br /&gt;―Es muy chistoso, porque la filosofía habla muy bien de varias cosas, pero de lo más atroz, de lo más duro, es incapaz de hablar; de la guerra nunca habla, en cambio sí hay mucha obra artística que habla de la guerra. Son distintas maneras de acercarse al mundo. La literatura es otra forma de explicarse el mundo, de representarte la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Talleres, concursos y becas &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;―¿Cómo fue tu formación literaria?&lt;br /&gt;―He estado en talleres, por suerte siempre me becaban, de hecho nunca pague; estuve con gente que no se conoce acá, gente de Monterrey, como Agustín García, Pepe Quintanilla, Felipe Montes; luego empezaron a ir gente más conocidita para allá, Rafa Ramírez Heredia, José Agustín, Ana Clavel; iba a todos a ver que aprendía, de todos se aprendió harto y luego en la fundación, era a fuerza.&lt;br /&gt;―¿Qué significo la beca de la Fundación para las Letras Méxicanas?&lt;br /&gt;―El limbo, porque tienes la manutención, tienes tiempo para ver, para nada más estar viendo, ver a la banda y andar alucinando cosas, y la convivencia con otras personas que andan en lo mismo de ‘yo quiero escribir y escribo muy mal’, ‘yo también, a ver como le hacemos’.&lt;br /&gt;―¿Crees en los talleres?&lt;br /&gt;―Creo que se aprende de todo, es cuestión de tener buena voluntad. Pero si nada más lees o nada más vas a los talleres y jamás sales a la calle no creo que se haga mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Observador del mundo &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;―¿Hay que ser un observador del mundo para escribir?&lt;br /&gt;―Igual que el científico&lt;br /&gt;―Hace un momento decías que sólo el arte habla de lo atroz ¿Tus cuentos hablan de lo atroz?&lt;br /&gt;―Hablo de lo que me gusta y de lo que me duele. En el caso de Ella sigue de viaje, el libro salió mucho de cuando estuve viviendo en Colombia, como cuatro meses en el 2001 por una beca de la OEA, pero me parecieron como tres años; me sorprendió mucho la manera en que eran diferentes las relaciones amorosas en una sociedad con una violencia mucho mayor a la de acá; que ya no era lo que decía Fernando Vallejo, él lo citó muy bien en la época de oro de los sicarios, pero de todos modos la conciencia de la muerte está muy presente; por lo que, como uno sabe que se puede morir en la siguiente media hora, o al siguiente día, las relaciones son mucho más rápidas; me sorprendió cómo el entorno modificaba las relaciones de pareja, a fin de cuentas es lo peor que puede suceder, que la violencia del estado se te meta hasta en la cama.&lt;br /&gt;―¿Tienen algo de autobiográfico?&lt;br /&gt;―Si fueran autobiográficos mi vida sería muy divertida (ríe), y es muy aburrida, lo peor que me ha pasado es que se me perdió un libro una vez.&lt;br /&gt;―Pero sí partes de experiencias personales.&lt;br /&gt;―No hay otra manera, porque al final de cuentas uno parte de lo que ha vivido de la gente que conoció, de los amigos, de las cosas que suceden en la calle, de las pláticas de la banda. El libro anterior que era de narcos (Todos los santos de California), se me empezó a ocurrir viajando de Topolobampo a la Paz en barco, estaba jugando dominó con un par de traileros que traficaban camarón; luego llegó un narquito menor y se sentó allí en la mesa; este se convierte en el personaje principal del libro, que va creciendo a través de los cuentos, de ser un narquito panguero, a ya ser un buen narco, exitoso y emprendedor, con congal en los Cabos y todo. De hecho parece novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Novela vs. Cuento &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;―¿Has escrito novelas?&lt;br /&gt;―Empecé escribiendo novela, pero las novelas me salieron muy mal, ni siquiera pasar la pena de llevarlas a una editorial; entonces cuento, lo bueno es que lo termina uno mucho más rápido; de entrada para encontrar todos los lugares y puntos clave en una novela entre tantas cuartillas es mucho más complicado, entonces, sí uno tiene mala memoria es mejor escribir cuento que escribir novela.&lt;br /&gt;―Pero se publican más novelas que libros de cuentos.&lt;br /&gt;―Sí, es cierto; a mi me sorprende que nada más me hayan publicado libros de cuentos; pero se me hace raro que se publiquen más novelas, supuestamente todos andamos con prisa, se debería leer más cuento porque lo lees más rápido.&lt;br /&gt;―Entonces no escribirás novelas&lt;br /&gt;―Sí, de hecho tengo dos novelas en borrador; una en borrador final y una en tres cuartas partes, la que va en tres cuartas partes sucede en Colombia, que no me la puedo quitar de la cabeza, y trata de todo el proceso de un mexicano que va a Colombia y primero es el shock de la violencia y se quiere ir y después empieza a notar que Colombia, a parte de ser un catalizador de la violencia, por la violencia misma de todos los grupos armados, también cataliza todas la pasiones, cataliza el amor, el cariño, y esa ahí y va; la primera parte es autobiográfica la segunda ya no. En la otra, por primera vez los personajes son físicos, trata sobre la locura; ahí la bronca es que como se ha escrito tanto y tan bien…, pues ahí va también; es sobre una amiga que somatizaba la locura, como los asmáticos que luego viene el miedo de ‘me va a dar un ataque, me va a dar’ y llega el ataque más por el miedo de que le va allegar el ataque que por el ataque y en el caso de la locura es igual, no de la locura de ‘ay, estoy bien loca’, sino de la locura neta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Realidad social &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;―En los cuentos que has publicado hasta ahora hay siempre una visión del mundo relacionada con la violencia, con el contexto socioeconómico de los personajes; ¿es la literatura es una manera de mostrarle al lector la realidad social?&lt;br /&gt;―Sí, aunque no necesariamente tenga que serlo, en mi caso sí lo es. Respeto muchísimo a la gente que como Fernando Vallejo (dice): ‘yo voy a hablar de mí’; perfecto. O la banda que se pone a escribir sobre cuestiones fantásticas que poco o nada tienen que ver con realidad social, como muchos de los cuentos de Cortazar, a mi me parecen maravillosos; la literatura puede abordar un montón de cosas, en mi caso si me llama más por la realidad social; aunque normalmente en la literatura que se vende como fantástica hay una crítica social tremenda, desde el ciber punk hasta Los viajes de Gulliver, hay una crítica tremenda.&lt;br /&gt;―¿Qué critica tu literatura?&lt;br /&gt;―En Todos los santos de California el tema que une los cuentos es la impunidad, la impotencia de la gente que no tiene poder ante las cosas, las aberraciones que hace la banda que sí tiene poder, que en este caso es el Narco, los ecologistas, el gobierno central, que llegan y deciden lo que se haga con Baja California Sur sin importar de que viva la gente. En el caso de ella sigue de viaje hay un tema que faltaba en todos los santos que era el amor, chingá, y que va en torno a relaciones amorosas pero al final de cuentas está este asunto de la impotencia de la gente ante los trastornos que suceden a fuera de lo publico, y como se meten en lo privado y que puede ser desde violencia espectacular como un coche bomba; o la de la nota roja, de los golpes; hasta una política del FMI que a fin de cuentas también es violencia porque entra, destroza la economía y le cambia la vida a todo el mundo o como aquí en el error de diciembre que sobrevinieron una cantidad de divorcios, suicidios, entonces si hay este asunto de qué onda con nosotros que no tenemos el poder, que nos pasa cuando deciden sus cosas estos señores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La literatura es un diálogo &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;―¿Cuáles son tus influencias literarias?&lt;br /&gt;―Yo creo que la más choncha es Nadine Gordimer, la Premio Novel sudafricana, me encanta la morra, lamentablemente casi no hay nada en español, pero lo bueno de la frontera es que siempre tienes un compa que puede cruzar al otro lado y comprar. Cuando yo empecé a leer a Nadine Gordimer, empecé a darme cuenta de muchas cosas que sucedían en México, con mucho mayor claridad, como el racismo, el clasismo; luego me enteré por una entrevista que Nadine se empezó a dar cuenta con más claridad de la realidad sudafricana leyendo autores mexicanos, entonces fue así de wow, sí hay un diálogo, sí podemos platicar aunque no nos conozcamos, y por supuesto a la hora de leer estás platicando con alguien.&lt;br /&gt;―¿Platicas con escritores latinoamericanos?&lt;br /&gt;―Me gustan muchísimos, de muchos he aprendido hartas cosas, ahorita estoy leyendo más literatura árabe y africana, pero de América hay cualquier cantidad, Cortazar me gusta bastante, Borges, Laura Restrepo, Daniel Sada que es fantástico, Cristina Rivera Garza, Parra, cualquier cantidad; y bueno, todos los de a fuerza, los jalisquillos, por supuesto me encantan Juan Rulfo, Arreola, Yañez.&lt;br /&gt;―¿Lees a tus contemporáneos?&lt;br /&gt;―Leo poca literatura en general, me gustaría leer más; leo poquito porque igual como me dedico a otra cosa, y todos los gremios son super cerrados, si no estás leyendo a todos los que tienes que leer del gremio, ya como que no encajas y como hasta ahorita me pagan por lo otro, por hacer ciencia, pues sí tengo que estar más al tanto de la ecología, de los autores de ecología y todo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Pueblicada en el suplemento Fronda del Diario Intolerancia el 21 de mayo de 2005&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-4147574334264113590?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/4147574334264113590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=4147574334264113590' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/4147574334264113590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/4147574334264113590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/05/la-literatura-otra-forma-de-exporar-el.html' title='La literatura, otra forma de explicarse el mundo*'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SDSnljPL3UI/AAAAAAAAAAU/AwOcSGnE_Bw/s72-c/Lomel%C3%AD.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8729176656269817388.post-6318021455627098690</id><published>2008-05-15T09:35:00.000-07:00</published><updated>2008-05-15T09:53:05.049-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reseña'/><title type='text'>La mirada lúdica de José Dimayuga*</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SCxqWTPL3TI/AAAAAAAAAAM/67r_nxRoypk/s1600-h/JoseDimayuga.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200648601059712306" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SCxqWTPL3TI/AAAAAAAAAAM/67r_nxRoypk/s320/JoseDimayuga.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El primer contacto que tuve con la dramaturgia de José Dimayuga fue en 1997, cuando asistí, como novísima reportera de la Sección Cultural del entonces semanario El Sur, al estreno de la obra teatral Luna en Piscis con el Taller Escénico Acapulco. Recuerdo que me sorprendió, poco conocedora como era entonces del movimiento teatral acapulqueño, la calidad lograda en este trabajo escénico creado, como dramaturgo y director, por José Dimayuga.&lt;br /&gt;Con el tiempo me enteraría que no todos los ejercicios teatrales acapulqueños eran tan buenos como Luna en Piscis, y que las virtudes de esta puesta en escena no eran mera coincidencia, sino el resultado del trabajo, el talento y visión de este dramaturgo y director nacido en Tierra Colorada, Guerrero; que entre sus credenciales portaba ya reconocimientos como una Mención Especial en el VI Concurso Internacional de Obras Teatrales Convocado por la ITI-UNESCO, en 1992, el Premio Nacional de Dramaturgia Nuevo León, también en 1992; y el primer lugar en el Concurso Nacional de Obras de Teatro SOGEM-UNAM, en 1994, por mencionar algunos.&lt;br /&gt;El nombre de José Dimayuga, se convirtió para mi en garantía de un teatro de calidad, no sólo en los montajes de sus propias obras como Hotel Pacífico y Pacífico Violento, sino en sus versiones y visiones del teatro escrito por otros, como es el caso de la obra El Oso, original de Anton Chejov, donde la pluma mágica de Dimayuga transformó los personajes del autor ruso, en personas cercanas a nosotros, cubiertas de una piel mexicanisima en la que pueden verse todos los referentes de nuestra cultura, que provocaron en el público una franca carcajada.&lt;br /&gt;Y esa es, me atrevo a decir, la principal característica del teatro de José Dimayuga: la hilaridad; eso no significa que se trate de obras poco profundas, al contrario, nos muestran al ser humano auténtico, por lo menos al mexicano auténtico, ese que sufre y llora como en las buenas películas de la época de Oro del cine nacional, pero que también sabe reírse de sus pesares y mostrarnos que la vida no tiene porqué tomarse tan a la tremenda, porque incluso lo tremendo, bien visto, no deja de tener su lado cómico.&lt;br /&gt;“Las ordenes del Corazón” y “La última pasión de Antonio Garbo”, no son la excepción de esta constante; nos muestran sí, como se espera en todo texto teatral, los conflictos a los que se enfrenta el ser humano. Una mujer que acumula frustraciones ante la monotonía de un matrimonio con un típico macho mexicano que le impide ser ella misma, o el rechazo familiar hacia un casi sexagenario hombre, amante del teatro y de la acumulación de sobrinos postizos. Temas que podrían ser fácilmente el material de un melodrama, pero la mirada lúdica de José Dimayuga transforma las historias de estos personajes, Perla y Antonio Garbo, respectivamente, en amorosos guiños que nos muestran el lado amable de la vida.&lt;br /&gt;En la mayoría de las obras de José Dimayuga, y particularmente en “Las ordenes del Corazón”, está presente una especie de añoranza por los años 40, por el cine de la época de Oro, por personajes como Marga López y Arturo de Córdoba; por las mujeres de lágrima fácil y los hombres bragados, aunque lejos de quedarse en la repetición de estereotipos, José Dimayuga reviste, nuevamente de humor, la nostalgia.&lt;br /&gt;En “Las ordenes del corazón”, Dimayuga nos presenta un matrimonio joven, donde la mujer, Perla, no es la Marga López que se conforma, llora en silencio y se sacrifica como en las películas de Ismael Rodríguez, sino una mujer contemporánea, que a pesar de su afición por las películas de Pedro Infante, no es feliz en su rincón cerca del cielo. Ernesto, el marido celoso, capaz de encerrar con llave a su mujer después de preguntarle, por supuesto, si no le molesta, tampoco es Arturo de Córdoba, y Perla, que en algún momento creyó que lo era, tiene que aceptar que en el guión de su película no hay final feliz posible porque se equivocó en el casting.&lt;br /&gt;Afortunadamente para ella llega la posibilidad de un cambio de reparto, cuando por azares del destino un ladrón entra al departamento del multifamiliar para llevarse la tele, y como en las buenas películas viejas, un lunar en el pecho de Perla, sirve para que el ladrón reconozca en ella a su antiguo amor de secundaria. A partir de aquí, esta podría convertirse en la típica historia de la princesa encerrada en la torre de un castillo que es rescatada por su príncipe azul con quien se casa y son felices para siempre, de no ser porque el ladrón resulta llamarse ...&lt;br /&gt;No, la identidad del Ladrón tendrán que descubrirla junto a Perla, lo que si puedo adelantar es que sorprende y que se trata de una obra bien construida, con personajes de carne y hueso, lo mismo que “La última pasión de Antonio Garbo”.&lt;br /&gt;Lo único que puedo agregar es que son dos historias que merecen leerse; y no solo eso, les puedo asegurar a los directores, que una vez que las lean no podrán dejar de pensar en el posible reparto, en el escenario y la iluminación indispensables, en el regocijo de llevar a la escena textos tan bien hechos como estos que ahora presentamos; y los actores, afirmo, lo único que podrían lamentar al leer estas obras, es no estar en casting para representar alguno de estos personajes.&lt;br /&gt;El resto de los lectores, como decía Borges, lo único que tienen que hacer es leer y ser felices, porque esa es otra de las grandes virtudes de las obras de Dimayuga, comparten con nosotros la felicidad del dramaturgo, y el dramaturgo, esto lo aseveró por lo que nos deja ver de su visión del mundo a través en sus textos, es feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puebla, Pue., 1 de Julio de 2005&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;*Texto leído en la Casa del escritor para la presentación del libro &lt;em&gt;Las órdenes del corazón &lt;/em&gt;y&lt;em&gt; La última pasión de Antonio Garbo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8729176656269817388-6318021455627098690?l=muerteartificial.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://muerteartificial.blogspot.com/feeds/6318021455627098690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8729176656269817388&amp;postID=6318021455627098690' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/6318021455627098690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8729176656269817388/posts/default/6318021455627098690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://muerteartificial.blogspot.com/2008/05/la-mirada-ldica-de-jos-dimayuga.html' title='La mirada lúdica de José Dimayuga*'/><author><name>Iris García Cuevas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08826527622075389233</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N-24RmmOxKQ/SCxqWTPL3TI/AAAAAAAAAAM/67r_nxRoypk/s72-c/JoseDimayuga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
